(13 de abril, 2020. Revolución TRESPUNTOCERO).- Solo bastaron 10 días sin presencia de seres humanos en las playas de Acapulco, Guerrero, para que el mar recuperara sus tonos esmeraldas, azules y cristalinos, según difundió Uno Tv luego de hacer un recorrido visual con ayuda de un dron.

Debido a la emergencia sanitaria por COVID-19, las playas acapulqueñas fueron cerradas al público desde el pasado 2 de abril, con el objetivo de evitar las tradicionales aglomeraciones de personas durante las vacaciones de Semana Santa.
La ocupación hotelera del lugar registra los índices más bajos en la historia del puerto, con un cinco por ciento, mientras que los bares, restaurantes y centros comerciales permanecen cerrados como medida de prevención ante la pandemia.



