Esta tarde, Felipe Takajashi Medina, director del Instituto de Ciencias Forenses (Incifo), dijo en conferencia de prensa que la modelo colombiana Stephanie Magón Ramírez murió luego de aventarse ella misma por la azotea de su vivienda, a causa de estar bajo el influjo de “éxtasis”.
El titular de la instancia, refirió que el nombre técnico de la mencionada droga es metildioximetanfetamina, conocida por las iniciales MDMA y dijo que “en el Instituto no es común encontrar este tipo de drogas en sangre”. Explicó que ese narcótico afecta el sistema de nervioso en las personas que la consumen y provocando aumento de la temperatura corporal, hiperactividad, distorsión en la percepción visual y en algunos casos, alucinaciones.
Posteriormente, el subprocurador de Averiguaciones Previas Centrales, Edmundo Garrido, ofreció una conferencia donde aseguró que luego de la necropsia, dictámenes periciales, evidencias videográficas y fotográficas se precisó que Magón “se encontraba sola al momento de la precipitación y que no participó algún otro individuo en el inicio, desarrollo y final del hecho”.
Reiteró la versión que la Procuraduría sostuvo hace unos días, sobre que los golpes y fracturas fueron resultado de la caída y que “no se encontraron huellas de lucha de forcejeo o sometimiento en el lugar de los hechos ni el cuerpo de la víctima”.
Según Garrido, las cámaras de seguridad del centro nocturno donde se vio públicamente a la modelo la última vez: “A las 04:29 se aprecia la primera imagen de la hoy occisa que se dirige al baño, y a las 04:42 es detectada por personal de seguridad, luego que asistentes del sitio refirieron que la encontraron desnudándose, a las 04:48, ella, una conocida y un masculino son acompañados a la salida del establecimiento”.
“Los videos permitieron conocer que los tres esperaron un servicio de transporte, el cual llegó a las 05:34. El último acompañante, quien llevó a la víctima a su domicilio, la dejó con vida a las 05:59, retirándose del lugar. Minutos después, a las 06:10 se dio la precipitación, según lo refieren las testigos”.
La muerte de Stephanie no ha sido del todo clara. Al comienzo, la versión de suicidio surgió un día después que el propio presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, Édgar Elías Azar, asegurara públicamente que su muerte no fue un accidente, sino que “la mataron a golpes”, especulando que se tratara de un feminicidio.
Incluso, un medio colombiano dedicó su editorial al caso y manifestó: “toca pensar en la justicia mexicana y exigir prontitud y severidad en las investigaciones. Lo que hasta ahora ha habido son contradicciones. Se habló de suicidio, de feminicidio, de tortura, de fracturas y golpes contundentes, según un informe del Instituto de Ciencias Forenses (Incifo), de ese país. Pero luego esa versión fue rectificada, para pasar a las conjeturas”. La familia de Magón también expresó sus dudas pues aseguró que la joven no consumía estuperfacientes.


