Rodrigo Rojo / @Eneas
La embajada de Sudáfrica en México se encuentra en el noveno piso de Andrés Bello 10, en Polanco.
En la sala hay varias personas esperando su turno para pasar a la ventanilla y tramitar su visa. Detrás de la pared de vidrio hay un hombre con suficiente experiencia para saber, con sólo un vistazo, si llevas los papeles correctos. Muy serio, le dice a un hombre de gorra, “señor, este papel es una copia fotostática, necesitamos el original”, el hombre de la gorra trata de defender su posición pero es imposible discutir con el tono distante y rudo de quien atiende tras la ventanilla. El de la gorra recoge sus papeles. “Siguiente”, se escucha.
Un poco nerviosos nos acercamos a la ventanilla y rápidamente, para no interrumpir demasiado, explicamos qué hacemos ahí. El hombre escucha y cuando se da cuenta que no es lo suyo, cambia de tono, relaja la mirada y le habla a Herminia Estrada.
Ella es la oficial para comercio, turismo e información de la Embajada. Es una mujer muy sonriente que hace lo mejor para resolver todas nuestras dudas. Nos explica que entre México y Sudáfrica prácticamente no existen acuerdos comerciales. El único acuerdo que está en vigor es el de “doble tributación” que permite a las empresas mexicanas que invierten en Sudáfrica no pagar dobles impuestos. Pero eso es todo.
También nos dice que la mayor parte de la gente se interesa en ir a Sudáfrica como turistas. Para hacerlo, los ciudadanos mexicanos requerimos tramitar una visa. No tiene ningún costo, es muy simple y hay que llenar una serie de formatos que te otorgan en la embajada. Siempre y cuando se cumpla con los requisitos, el trámite es muy sencillo y tarda cinco días hábiles.
Para viajar como estudiante, Herminia nos explica que la mayoría de las veces, los interesados van “motu proprio”, por sus propios medios, pues no existen becas para extranjeros. Nos explica que todo el dinero que hay etiquetado para becas educativas en Sudáfrica es para los nacionales sudafricanos o para alguno de los países africanos con los que tienen algún acuerdo regional. Estas becas las otorga a los países vecinos para mejorar sus condiciones y que tengan mejores oportunidades en su país y no se vean obligados a emigrar a Sudáfrica (muchas veces de forma ilegal).
Todos los estudiantes sudafricanos tienen la posibilidad de acceder a becas. No existe la educación gratuita, así que todas las universidades cobran. Sin embargo, tener una beca es sencillo para ellos.
Existe la posibilidad de que estudiantes hagan estancias por corto tiempo, hasta 3 meses, con una visa de turista. Pero si planean quedarse más tiempo estudiando, tienen que tramitar su visa de estudiante y ese trámite requiere de una carta de aceptación de la Universidad en donde cursarán sus estudios.
Para trabajar, la condición es similar a lo que hemos escuchado en otras embajadas: necesitas una carta de invitación de alguna compañía. Los mexicanos que emigran a Sudáfrica para trabajar es porque ya llevan la oferta de trabajo, no la consiguen allá.


