El encargado de encontrar a Rafael Caro Quintero escondido entre matorrales en Sinaloa fue “Max”, un perro adiestrado de la Secretaría de Marina (Semar).
Así lo dio a conocer la Semar a través de un comunicado donde señaló que Caro Quintero era un objetivo prioritario para el Gobierno de México y de Estados Unidos.
Detalló que el “narco de narcos” se encontraba prófugo desde su liberación en 2013 y la DEA ofrecía 20 millones de dólares por información que llevara a su captura.
Tras ser detenido por la 4T, Caro Quintero será internado en el Centro de Readaptación Social Número 1 “El Altiplano”, ubicado en Almoloya, Estado de México.
A través de un comuicado, la Fiscalía General de la República (FGR) confirmó que Quintero es requerido por la justicia de Estados Unidos.


