Por: Enrique Legorreta
Twitter: @enriquelego3_0
Una de las principales luchas para quienes preservan el medio ambiente es la conservación de las especies en sus hábitats naturales. Estas batallas se dan, principalmente, en el continente africano, donde la caza es algo muy común. Con diversas acciones por parte de autoridades, organizaciones no gubernamentales, defensoras de los animales y hasta de dependencias de seguridad nacional, se ha tomado conciencia sobre la importancia de mantener a las razas de animales en sus condiciones naturales en ese continente.
Unas de las especies amenazadas son el rinoceronte blanco y el rinoceronte negro oriental. Hoy sólo hay sólo 5 mil rinocerontes negros y 20 mil rinocerontes blancos, la gran mayoría en Sudáfrica y Namibia, mientras que el rinoceronte negro de occidente fue declarado extinto en 2011.
Científicos señalaron que la taza de mortalidad en la población restante de rinocerontes negros y blancos se ha disparado debido a la caza furtiva, que busca satisfacer la demanda de sus cuernos, especialmente en China, donde son muy preciados por la medicina tradicional.
A través de un estudio, señalaron que lo que se hace para proteger a las especies no da resultados como se creía: “Las estrategias actuales para preservar estos magníficos animales han fracasado claramente y ha llegado el momento de una regulación muy estricta del comercio de sus cuernos”, dijo el autor principal Duan Biggs, del Centro de Excelencia para las Decisiones Ambientales (CEED) y la Universidad de Queensland, en Australia.
El experto comentó en el reporte que el cuerno de rinoceronte es un tesoro altamente pagado: “El cuerno del rinoceronte ahora vale más que el oro, el precio de venta se ha disparado de unos 4 mil 700 dólares por kilo en 1993 a unos 65mil dólares en 2012”, según los autores de esta iniciativa.
Los científicos han propuesto varias opciones, de las cuales destacan que la demanda mundial de cuernos de rinoceronte se puede satisfacer plenamente si se extrae sin trauma a los animales vivos.
El cuerno de rinoceronte crece unos 900 gramos cada año, con esto, los cuernos también se pueden extraer de animales muertos por causas naturales.
Otra solución para combatir esta situación es el del comercio legal de piel de cocodrilo que, señalan, es un ejemplo de cómo la legalización del mercado ha salvado a esta especie en peligro de extinción. El comercio de los cuernos de rinoceronte está prohibido desde 1975.
Por último, recomendaron la creación de una central de compras para supervisar la recolección y venta de cuernos en todo el mundo, permitiendo verificar el origen y acabar con el comercio ilegal.


