(24 de enero, 2015).- Los medios de comunicación cumplen en las democracias contemporáneas un papel de especial relevancia, sin ellos, en la medida en la que son el reflejo de la libertad de expresión, ésta no podría existir, aunque en miles de casos alrededor del mundo se ha visto asechada por diversos factores, teniendo como principales la afectación a intereses económicos y políticos, analiza un estudio de la Universidad de Madrid (UAM).
En la actualidad el ejemplo más sobresaliente a nivel mundial ha sido Wikileaks, portal de noticias que publicó una serie de cables informativos que pusieron en entredicho las acciones de varios actores políticos a nivel internacional, lo que provocó que su fundador Julian Assange se convirtiera en un perseguido político, además de que dicho medio sufrió duros ataques informáticos.
Además de este medio de comunicación la estación de radio Wattan de Aljazeera, radios de Hamas, Lemonde, Fígaro, han sido blancos de ataques, sufriendo incluso la destrucción de las instalaciones.
Sin embargo los daños hacia medios de comunicación también pueden ser vía posicionamiento, de altos mandos de la política internacional, tal como lo hizo una de las agencias federales de Estados Unidos, en voz de Andrew Lack, el nuevo director de la Junta de Gobernadores de Transmisiones (BBG, por sus siglas en inglés), quien comparó las actividades del medio Rusia Today (RT) con las del Estado Islámico.
Inmediatamente diversos lectores y periodistas iniciaron una campaña vía twitter en apoyo a RT, bajo la etiqueta #InformarNoEsMatar. Patricia Villegas, presidenta de la cadena latinoamericana TeleSur, estuvo entre los primeros que enviaron su apoyo a RT, al enfatizar que la crítica solo es el indicio del buen trabajo que se desempeña.
A este acto se sumó el portavoz del portal WikiLeaks, Kristinn Hrafnnson, calificando a dichas acusaciones como “un disparate” e “inaceptable para un funcionario de su rango”, agregando que “su ataque no es nada asombroso si recordamos incidentes semejantes con periodistas y organizaciones investigadoras”, señaló a RT.
Sentenciando que “es una tendencia peligrosa que las autoridades bajo el pretexto de la lucha contra el terrorismo estén tratando de acallar a periodistas o medios de comunicación, en mi opinión, este hombre debe ser despedido de su trabajo, por este comentario, que es absolutamente absurdo”.
En México la organización Freedom House señaló que en lo que va del gobierno de Enrique Peña Nieto en México se han registrado 36 casos de agresión contra periodistas o medios de comunicación, una situación que ha elevado la preocupación por la “impunidad” que ha habido en estos ataques.
Sobre el tema el presidente de la organización PEN internacional declaró “el hecho de que algunos medios sirvan como herramientas de propaganda no justifica que se les convierta en objetivos de ataque, ya sea militares, terroristas o verbales venidos de mandos políticos. Los ataques deliberados a periodistas y medios de comunicación constituyen una violación del derecho internacional y niegan a los periodistas su derecho a protegerlos.


