(05 de enero, 2015).- Jan Brewer dejó hoy su cargo como gobernadora de Arizona. Con ello se pone fin a una gestión sexenal caracterizada por el rechazo a los migrantes.
Durante su administración se promulgó la primera ley estatal de inmigración, hecho generó polémica y convirtió a la gobernadora en un tema de debate nacional. Mientras recibí el aplauso de los conservadores, Brewer pretendía obligar a los policías estatales y locales el detener a una persona sospechosa de estar en forma ilegal en el país.
En 2010 se logró publicar la ley SB 1070 lo cual confrontó a Brewer con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien a través del gobierno federal interpuso demandas contra la legislación promovida por Jewer al argumentar que la inmigración es un asunto que compete únicamente al orden federal.
Tras la discusión, la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos decidió que sólo permanecería uno de los cuatros grandes apartados de la SB 1070, con lo cual se autorizaba a la policía a revisar el estatus migratorio de un detenido cuando hubiera sospechas razonables de que se trataba de un indocumentado.
Sin embargo, eso no detuvo los intentosde Brewer para controlar el flujo migratorio, el máximo tribunal estadounidense no limitó la orden ejecutiva realizada por Brewer para impedir a los jóvenes indocumentados, conocidos como “dreamers”, para obtener licencias de manejo en Arizona.
La carrera de Brewr inició en 182, cuando tenía 32 años y obtuvo la representación del distrito legislativo de Glendale. Cuatro años después se convirtió en Senadora.
Tras 16 años como legisladora fue electa secretaria de Estado de Arizona. Durante todos esos años su único anhelo era hacer cumplir la ley.


