Tijuana es a nivel nacional la que ocupa el primer lugar en asesinatos con cerca de mil 500 este 2017. Según las autoridades –desde el gobernador Francisco Vega de Lamadrid hasta el presidente municipal, Juan Manuel Gastélum Buenrostro–, el 80 por ciento se relacionan con el crimen organizado, concretamente con el narcomenudeo.
La titular de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), Perla del Socorro Ibarra Leyva, dio a conocer que “apenas poco más de 10 por ciento de los casos han llegado a juicio y el resto siguen impunes, entre otras causas, por falta de personal”.
Cabe señalar que la dependencia ha enviado a personal desde Mexicali con el propósito de apoyar a la subprocuraduría de Tijuana, pero esto no ha traído avances. Por su parte, Juan Manuel Hernández Niebla, presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública de Baja California, ha responsabilizado de la falta de resultados al propio gobernador. “No vemos a los funcionarios preocupados por la inseguridad que estamos viviendo”, aseveró.
Francisco Vega respondió que “sí existía preocupación, como entre todos los gobernantes del país, por ser un problema que ocurre en toda la República”. Declaró que “el problema que vive la península, desde Los Cabos, Baja California Sur, hasta Tijuana, se debe al trasiego de drogas, responsabilidad tanto de las autoridades mexicanas como de Estados Unidos”.
Cabe señalar que en julio pasado, pidieron al gobierno federal que fuera quien se hiciera cargo, Osorio Chong prometió que volvería, sin embargo no lo hizo más. De acuerdo con el secretario de seguridad púbica de Tijuana, Marco Antonio Sotomayor, se necesitan “más ojos” “y mayor participación ciudadana. Hoy existen 50 comités civiles que se comunican con las autoridades mediante grupos de WhatsApp y otras plataformas”.
En tanto, de mantenerse la tendencia se mantiene, 2017 será el año más sangriento en Baja California, particularmente para Tijuana, incluidos los homicidios de mujeres.


