Trabajar en una oficina puede tener sus ventajas y desventajas, como en cualquier otra ocupación, hay que tener cuidado con algunos malos hábitos que pueden afectar con el tiempo su salud y desempeño laboral.
Comida chatarra
Ya sea que estés muy apurado o con poco tiempo, si no puedes comer por el mismo trabajo por lo general optas por comer cosas rápidas. ¿Y qué más rápido que una bolsa de papas, cacahuates o chocolates? Una vez a la semana está bien pero cuando es algo diario entonces eso se convierte en sobrepeso, diabetes, etc.
Cuando no te paras de tu silla
La falta de movilidad te puede llevar a subir de peso, rigidez muscular, estreñimiento y hasta infecciones urinarias.
No beber agua
Estás muy ocupado y hasta beber agua se puede olvidas, asunto que puede causarte problemas en los riñones y hasta fuertes migrañas. 2 litros a lo largo del día es lo recomendable.
Cuando comes en tu escritorio
Es importante que el descanso en el trabajo; la hora de la comida es un buen momento porque el cerebro descanse pero si se come en tu escritorio entonces eso no pasa. Es necesario recargar energía; además platicar con alguien más sobre cosas que no son del trabajo.
Quedarte más tiempo en la oficina
El trabajo jamás se acaba, así que ya teniendo eso muy claro vete a la hora que te corresponde para tu casa y al día siguiente le sigues. Y es que eso de quedarte más tiempo en la oficina solo causa infelicidad, mayor estrés y además menos productividad.
Con información de: 7Boom


