Tras violar las restricciones sanitarias emitidas por la Secretaría de Salud (Ssa), e irse a vacacionar en playas de Acapulco y Cancún, decenas de familias hacen largas filas para aplicarse la prueba de COVID-19 en instituciones públicas de la Ciudad de México.
Esto porque al término del ciclo escolar 2020-2021 hubo días libres y aprovecharon la primera semana sin clases para disfrutar del sol, la arena, el mar.
Aunque al regresar a la capital comenzaron a sentir síntomas relacionados con el coronavirus, situación que los orilló a hacer largas filas en los centros de salud donde hacen pruebas.
Hoy vinimos los cinco para realizarnos la prueba y resulta que tres salimos positivos, mi esposo, mi hijo de 20 años y yo, afortunadamente los chicos de 16 y 15 años son negativos, nos ponemos en manos de Dios”.
Declaró para Excélsior Leonor, quien resultó positivo a COVID-19 y acudió a un Centro de Salud en la alcaldía Coyoacán para hacerse la prueba.
Por otra parte, Laura Martínez, quien también acudió a realizarse la prueba, dijo:
“Fuimos a la graduación de mi hijo a Cancún, la hicieron allá porque aquí en la ciudad no está permitido por la pandemia, pero salió igual o peor porque los cuatro tenemos COVID-19, no sabemos si nos contagiamos en el avión, en el hotel, durante la fiesta o en la playa”.


