El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que Irán “nunca tendrá un arma nuclear” y que el actual conflicto bélico entre ambas naciones “se resolverá pronto”, durante un discurso pronunciado ante simpatizantes en la localidad de Suffern, en el estado de Nueva York.
”Los hemos parado. Nunca van a tener un arma nuclear, y vamos a terminar con esto pronto. Se resolverá pronto”, afirmó de manera tajante el mandatario estadounidense.
Durante su intervención, el presidente defendió la operación militar “Furia Épica”, lanzada por su administración el pasado 28 de febrero, argumentando que dicha ofensiva garantizará que Irán, al que calificó como “el principal patrocinador del terrorismo”, no consiga armas de destrucción masiva. “No tendrán nunca un arma nuclear, y lo saben”, añadió.
Alerta militar y posibles nuevos bombardeos
Los dichos del presidente coinciden con un drástico cambio de señales en los círculos de seguridad de Washington. La cadena CBS News informó que, de acuerdo con fuentes con conocimiento directo de la planificación estratégica, la administración de Donald Trump se prepara para coordinar una nueva ronda de ataques militares contra objetivos iraníes, de manera simultánea al desarrollo de las negociaciones diplomáticas.
Aunque hasta la tarde de este viernes no se había tomado una decisión definitiva sobre el despliegue de los bombardeos, trascendió que diversos miembros de las Fuerzas Armadas y de la comunidad de inteligencia de Estados Unidos cancelaron sus planes para el fin de semana del Día de los Caídos (Memorial Day) ante la previsión de una inminente escalada en las operaciones.
Al respecto, la portavoz de la Casa Blanca para temas de política exterior, Anna Kelly, declaró que el mandatario ha “dejado muy claras sus líneas rojas: Irán nunca podrá poseer un arma nuclear y no podrá conservar su uranio enriquecido”.
Ajustes en la agenda presidencial
La gravedad de la situación internacional obligó a modificar la agenda del mandatario. Tras concluir el mitin en Nueva York, Trump regresó de inmediato a Washington en lugar de trasladarse a su club de golf en Bedminster, Nueva Jersey, como se tenía previsto originalmente.
A través de su red social Truth Social, el propio Trump confirmó que tampoco asistirá este fin de semana a la boda de su hijo, Donald Trump Jr., programada en las Bahamas, debido a que prefiere mantenerse al frente del gobierno en la capital del país durante este “momento importante”.


