El día de hoy se comprobó que las tumbas del cementerio al interior del Vaticano se encontraban vacías, luego de que fueran revisadas para resolver la desaparición de Emanuela Orlandi la adolescente hija de un trabajador de la Santa Sede que desapareció en 1983.
Desde hace 36 años la familia de Orlandi busca respuestas, luego de que la menor desapareciera sin dejar rastro tras salir de su clase de flauta en la escuela de música de San Apolinar, en Roma.
Una pista reciente, recibida a través de una carta anónima, los incitaba a buscar en una tumba al interior del cementerio teutónico, motivo por el que la fiscalía vaticana autorizó la apertura y exhumación de los posibles restos sepultados en la llamada “Tumba del Ángel”, en la que se creía estaba enterrada la princesa Sofía von Hohenlohe, fallecida en 1836, y la adyacente, de la princesa Carlota Federica de Mecklemburgo, que murió en 1840.
No obstante, el hermano de Emanuela,Pietro Orlandi declaró con sorpresa y decepción a los medios que las tumbas están vacías.
Mencionó que esperaban encontrar todo menos encontrar las sepulturas vacías, luego de que incluso el guardián del cementerio declarara que una de las familias le había pedido que pusiera de vez en cuando flores frescas y velas en una de las tumbas.
Portella dijo que es inaudito que el Vaticano no tenga registros o documentación de las tumbas. Por lo que ahora el Vaticano tendrá que dar información sobre por qué las tumbas están vacías y reiteró su llamamiento para que quien sepa algo de lo que le ocurrió a Emanuela rompa el silencio.
ccca.


