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Un alcalde en huelga de hambre expone la miseria de los municipios mexicanos

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Valentina Pérez Botero / @vpbotero3_0

 

(10 de octubre, 2013).- Es como una carrera, cada hora es más cansado, el cuerpo resiente la falta de comida, el frío: las incomodidades. Ygnacio López Mendoza, presidente municipal de Santa Ana Maya, Michoacán, lleva desde el viernes 4 de octubre en huelga de hambre a las afueras del Senado de la República; “nos están asfixiando” dice mientras mira el piso, siente sus 60 años de edad y concluye “ya tengo pagado mi entierro”.

Ygnacio acampa junto a una ronda de funcionarios públicos de su municipio que se turnan para acompañarlo en la petición. Todos coinciden, no hay dinero, las necesidades de la gente no se pueden satisfacer. E Ygnacio resume, como médico y político, “son como niños desnutridos. Si no les das de comer nunca se van a desarrollar; así nos hacen a los municipios”.

Ygnacio López Mendoza, presidente municipal Santa Ana Maya, Michoacán, en huelga de hambre octubre 2013 - 1

López Mendoza afirma que el 70 por ciento de su presupuesto se destina a nómina: “el aparato burocrático ha crecido muchísimo. No podemos con eso, el gobierno nos pide personas para programas federales, no nos alcanza” explica el presidente municipal y dice que la política en los municipios es muy diferente, más inmediata. La gente le toca a la puerta y le exige dinero, medicinas, educación; mientras la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) le cobran deudas de años. “¿Qué podemos hacer?”.

La quiebra municipal la ha vivido López Mendoza desde hace más de un año –lo que lleva en el cargo–. En Latinoamérica, México es el penúltimo lugar en distribución presupuestal para los municipios, que reciben sólo el 4 por ciento; esto quiere decir que de cada peso de recaudación fiscal le llegan, al último escalafón de poder, 4 centavos.

Ygnacio López Mendoza, presidente municipal Santa Ana Maya, Michoacán, en huelga de hambre octubre 2013 - 2

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) calcula que la población total de Santa Ana de Maya es de 12 mil 618 personas (para 2010). “Hasta en eso nos roban” dice Ygnacio, quien estima que su municipio ya ronda los 17 mil habitantes, “nos cuentan menos y nos dan menos presupuesto”.

Los problemas se suman: la división presupuestal, la deuda de los municipios con organismos federales proveedores de servicios  –luz, agua–, la inseguridad, la acotación de la autonomía – “hay empresas como Telmex a quienes no les podemos cobrar derecho de piso, carreteras federales que no pagan, ductos de Petróleos Mexicanos [Pemex] que tampoco pagan. Nos truncan nuestras únicas vías de recaudación”.

Ygnacio insiste, “no pedimos mucho”, su meta es que se suba de 4  a 10 por ciento el presupuesto de los municipios, que haya una activación política y económica desde el bloque constructor del federalismo. No hay respuesta. La huelga de hambre tiene temporalidad indefinida.

Ygnacio López Mendoza, presidente municipal Santa Ana Maya, Michoacán, en huelga de hambre octubre 2013 - 5

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