En su Primer Informe de Gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo puso sobre la mesa dos anuncios que marcan un antes y un después para la vida de millones de mexicanos: el aumento del 12% al salario mínimo en 2025, calificado como un “acto de justicia”, y la incorporación de trabajadores de plataformas digitales al sistema de seguridad social integral.
“El salario mínimo subió 12 por ciento en 2025, un incremento histórico en términos reales”, celebró la mandataria.
Destacó que el país vive un cambio de fondo en la manera de garantizar derechos laborales.
Salarios que recuperan dignidad
El alza al salario mínimo consolida la política de recuperación del poder adquisitivo impulsada desde 2018. Según Sheinbaum, no es un simple ajuste económico, sino una medida de justicia social que coloca en el centro a quienes antes apenas podían sobrevivir con sus ingresos.
La pobreza, en su nivel más bajo en 40 años
La presidenta recordó que entre 2018 y 2024, la población en pobreza pasó de 41.9% a 29.5%, es decir, 13.5 millones de personas dejaron atrás esa condición, alcanzando el nivel más bajo en cuatro décadas.
“Son resultados que hablan de la continuidad de un proyecto social que ha cambiado la vida de millones”, aseguró.
Seguridad social para quienes nunca la tuvieron
Uno de los anuncios más aplaudidos fue la reforma que otorga seguridad social integral a repartidores y conductores de aplicaciones digitales, un sector que hasta ahora trabajaba sin prestaciones. Con esta medida, tendrán acceso a servicios médicos, pensiones, vacaciones pagadas y derechos equivalentes a cualquier otro trabajador formal.
“Garantizamos que los derechos laborales no sean privilegio de unos cuantos, sino un piso parejo para todas y todos”, enfatizó Sheinbaum.
La continuidad de un modelo social
La presidenta vinculó estos logros con el camino iniciado en la administración de Andrés Manuel López Obrador, al señalar que la política de bienestar y la redistribución de la riqueza siguen siendo la base de un nuevo modelo económico que combina estabilidad macroeconómica con prosperidad compartida.
Con cifras históricas y reformas laborales de alto impacto, el mensaje de Sheinbaum fue claro: en México, el trabajo digno y los derechos sociales ya no son promesa, sino una realidad que avanza.


