(23 de mayo, 2016).- Enrique Peña Nieto, en entrevista con La Jornada declaró que era una barbaridad y un absurdo ser culpados e implicados en el caso Ayotzinapa.
Cabe recalcar que las madres y padres de los 43 normalistas desaparecidos, organizaciones nacionales e internacionales y el mismo Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) por más de un año han denunciado que el gobierno de Peña Nieto ha obstaculizado las investigaciones y con resoluciones como “la verdad histórica” se ha intentado dar carpetazo al caso.
En este marco de lucha contra la impunidad en el caso, el sábado pasado autoridades mexicanas, representantes de los familiares de los 43 normalistas desaparecidos y James Cavallaro, relator especial para México y presidente de la CIDH, se reunieron en Washington, Estados Unidos, para concretar el mecanismo de seguimiento para el caso Iguala, el cual no pudo formalizarse debido a que funcionarios públicos como Roberto Campa pidieron un plazo para poder consultar los puntos con sus superiores.
La Jornada le preguntó a Peña que si el caso Ayotzinapa quedaría como la gran deuda de su gobierno, a lo que él contestó, después de haber negado la prórroga para que el GIEI siguiera con las investigaciones sobre la desaparición de los 43 estudiantes:
“Estamos dispuestos a llegar al esclarecimiento en lo que permita toda la investigación, quizá una de las pocas (en México) con tal nivel de profundidad, de recursos humanos, materiales y financieros del Estado dedicados a la misma”.
Asimismo expresó que “nunca” logró entender “cuándo pasó el gobierno a ser señalado, si lo único que quiso fue atraer un asunto ocurrido en una entidad, Guerrero. El gobierno intervino para esclarecer y apoyar la investigación de qué había ocurrido, dónde estaban, cuál había sido el paradero de los jóvenes desaparecidos, en una obligación del Estado de cómo vamos en coadyuvancia y, eventualmente, en sustitución de la autoridad competente a hacer esta investigación. Y así fue como la Procuraduría General de la República (PGR) atrajo ese asunto”.
“¿Cuándo pasamos a ser señalados como implicados, culpables? Es una barbaridad sólo pensar ese tema. O sea, querer participar para ayudar a esclarecer, a ser señalados con cierto grado de responsabilidad por lo ocurrido ahí. Me parece un tanto absurda esa transición” sentenció.
Por otra parte Peña no aseguró o comprometió que durante su gobierno se llegará al esclarecimiento total del caso Ayotzinapa, “creo que debe seguir todo un proceso. Espero, es mi deseo, que en este gobierno se pueda concluir. Sería lo deseable”.
Cabe recordar que los padres de los 43 denunciaron que el gobierno de Peña guardó silencio y no hizo nada para reunirse con ellos y hablar sobre el mecanismo de seguimiento, sino hasta 2 días antes de la reunión con la CIDH, que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) mantuvo un diálogo con ellos.
En otros puntos La Jornada preguntó por temas como la reforma educativa, ante las acciones represivas que han emprendido contra los maestros.
“¿Cuál es su posición frente a las protestas contra la reforma educativa y la decisión de despedir a los profesores en paro?”
Peña contestó que la reforma “no tiene orientación punitiva ni para castigar a los maestros. Por el contrario, incluye mecanismos para apoyar la preparación constante del docente y darle más de una oportunidad cuando ha sido evaluado, porque éste es un indicador de cuáles son sus vulnerabilidades o fragilidades”.
También recalcó que no entiende el rechazo de los maestros a la reforma educativa y referente a los despidos anunciado por Aurelio Nuño declaró que la ley no tiene interpretaciones y de no aplicarla sería una “falta seria”.
“No da elementos de discrecionalidad ni para la negociación. Lamento mucho que haya este número de docentes despedidos” añadió.


