Hace unas horas circuló en el medio Univisión un reportaje escrito por Peniley Ramírez y Julia Frankel en el que aseguran que el Gobierno de México contrató 35 millones de vacunas CanSino con una empresa inexistente.
En el reportaje retoman diversas fuentes de información, entre las que está Lourdes Motta, expresidenta de la Sociedad Mexicana de Salud Pública. Quien cuenta con denuncias penales en su contra.
De acuerdo con una columna de Excelsior publicada el 17 de septiembre de 2019, “el desvío de recursos y los malos manejos financieros encontrados por el gobierno federal comienzan a tener nombre y apellido”.
El medio atribuye a Motta irregularidades y corrupción a costa del sector salud. Pues “habría aprovechado el cargo para interceder en la asignación de contratos a empresas farmacéuticas. Cabildeando en nombre de una de las asociaciones médicas más grandes del país y, en consecuencia, mellando su prestigio”.
Además, a la fuente de Peniley Ramírez se le acusa de conflicto de interés e irregularidades en la administración de recursos.
“Ella se cree a salvo. Creció en esa generación convencida de que los padrinazgos políticos te llevan a la cima y presume el respaldo de Pablo Kuri, exsubsecretario de Salud, y José Ramón Cossío, exministro de la SCJN. No lo sabe, pero el influyentismo caducó meses atrás. Ya lo entenderá”, concluye Excelsior.

