Audrey Azoulay, directora general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), se sumó a las miles de voces que condenaron el asesinato del periodista Jesús Alejandro Márquez.
Mediante un comunicado, Azoulay se dijo confiada en que las investigaciones lleven a dar con los responsables “y ayude a poner fin a la impunidad de los crímenes contra periodistas”.
Además, enfatizó en que el hecho de dejar que esos crímenes en la impunidad, “fomenta una censura criminal a punta de pistola y menoscaba la libertad de expresión y la libertad de información”.
Este posicionamiento no es único; recientemente, la Comisión de Derechos Humanos y la Unión Europea han llamado a las autoridades mexicanas a esclarecer el caso.

