(19 de junio, 2014).- El arquero toma el balón. Lo acomoda en el vértice del área chica. Retrocede unos pasos. Observa dónde quiere colocar el esférico. Antes de que inicie la carrera para despejar de meta, en el estadio se escucha un expectante “¡Eeeeeehhh!”. Cuando el zapato del guardameta impacta el balón, la tensión se libera al grito de “¡…utooo!”.
El partido no es en alguna estadio mexicano, sino en Fortaleza, Brasil. El arquero no es sino el brasileño Julio César. El partido es entre el anfitrión Brasil y México, por la fase de grupos del Mundial 2014. Minutos después, la afición brasileña entonó el mismo grito cuando fue el turno del mexicano Guillermo Ochoa para realizar un saque de meta.
Debido a que el pasado miércoles durante el duelo Brasil contra México la aficiones de ambas escuadras entonaron el característico grito que se escucha en los estadios mexicanos, la FIFA decidió abrir un procedimiento disciplinario contra México por “conductas impropias” de sus aficionados.
Asimismo, el portal BBC Mundo reporta que fuentes de la FIFA señalaron que también se investiga la imitación por parte de los brasileños del singular grito futbolístico mexicano.
En declaraciones al diario británico The Telegraph, Piara Powar, quien es miembro del comité antirracismo de la FIFA y miembro de la asociación Football Against Racism, señaló que “los niveles de ofensas homofóbicas en algunos de los partidos (del Mundial) son totalmente inaceptables. Se requiere de educar rápidamente a los aficionados antes de que se salga de control la situación”.
En la jerga futbolística mexicana, el canto de “¡Eeeh! ¡…uto!” se entona cuando el portero visitante despeja de meta. Dicha expresión señala una supuesta “cobardía” por parte del arquero, quien opta por alejar el balón de su portería –en vez de salir jugando en corto– y, de paso, perder algunos segundos de tiempo de juego.
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