(17 de junio, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- La tragedia de los desaparecidos en Veracruz es una realidad fragmentada, una especie de rompecabezas macabro que se debe armar con mucho esfuerzo, paciencia y amor, virtudes que no caracterizan a la autoridad de la Fiscalía General del Estado, la cual destaca en la problemática por su apatía, desprecio e ineficacia para llevar los casos.
Las estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad, señalan que entre 2006 y 2016, desaparecieron 681 personas en toda la entidad. De esta cifra el 92 por ciento de los casos de personas desaparecidas en este lapso ocurrieron en la administración del actual gobernador de la entidad, el priista Javier Duarte de Ochoa.
Aunque estas cifras provienen de contabilizar las denuncias recibidas por autoridades federales como la Procuraduría General de la República (PGR) y la Fiscalía General de Veracruz algunos activistas consideran que el número es infinitamente corto en comparación con la realidad que llega cada día a sus oídos.
Rosalía Castro, quien busca a su hijo Roberto desaparecido en diciembre del 2011 es integrante del Colectivo El Solecito del Puerto de Veracruz, recibe la llamada de Revolución TRESPUNTOCERO y contesta sin dudar a nuestra pregunta: ¡No, esa cifra para nada es real! Nosotros consideramos cuando menos que hay en Veracruz 8 mil desaparecidos. Tan sólo en Tierra Blanca hay como 600 ¿usted cree que en diez años solo 681? Aquí en el puerto de Veracruz hay varios colectivos y cuando menos 300 familias se nos han unido con esto de la búsqueda.
“La Fiscalía dice que tiene mil 700 casos, pero tampoco le creemos que sean los únicos. Por eso lo primero que hacemos es impulsar a la gente que no tiene denuncia a que la haga, solo así tendremos cifras exactas”.
El Colectivo Solecito inició la búsqueda de desaparecidos en Veracruz el pasado 3 de agosto en la zona norte del puerto de Veracruz, en un predio ubicado en Colinas de Santa Fe, sitio señalado en varias declaraciones integradas en carpetas ministeriales y confirmado por fuentes anónimas.
En este lugar las madres de los desaparecidos en Veracruz aseguraron haber hallado, hasta el día de hoy, 38 fosas clandestinas con aproximadamente 60 cadáveres (la cifra aumenta a diario ya que los trabajos continúan) algunos con visibles muestras de haber sido enterrados hace poco tiempo.
La realidad que desentierra el Colectivo El Solecito, como es de esperarse, incomoda a una autoridad omisa e ineficiente, “el problema con el que nos hemos enfrentado es que no hay una sincronía en los tiempos de trabajo entre el hallazgo de las fosas y el levantamiento de los cuerpos.
“Ya hablamos de esto con Roberto Campa (actual subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación) y quedó en apoyarnos, pero por el momento tenemos que esperar a que lo hagan…esperar, siempre esperar”, comenta a Revolución TRESPUNTOCERO Lucía de los Ángeles Díaz, vocera del Colectivo El Solecito de Veracruz quien busca a su hijo desde hace tres años.
Como todos los casos de activistas que buscan a los desaparecidos, la señora Lucía era una persona totalmente ajena a debates políticos, incluso reflexiona que hace tan solo unos años “pensaba que mi vida útil ya había terminado en un sentido laboral, yo me dedicaba a viajar; mis hijos eran ya personas autosuficientes, pero ¡oh sorpresa! La vida útil empezaba apenas. Hoy en día no sólo busco a mi hijo, sino a muchos hijos de madres que conozco. Ya no puedo dejar a nadie solo con su dolor.
“El Solecito comenzó con un grupo de WhatsApp de seis personas, hoy en día somos aproximadamente noventa casos, porque nos topamos con la sorpresa de que la mayoría de las personas no denuncian, el 70% no lo hace por temor, por amenazas y una variedad de excusas.
“Hoy en día la gente en Veracruz está sorprendida que un grupo de madres haya tenido el valor de hacer esto, de hacer lo que no hace ni hará la autoridad, y nos han expresado su respeto y admiración. En ese sentido la ciudadanía ha tenido una reacción muy favorable, comprensiva y empática”, narra Lucía.
Aunque la zona de Colinas de Santa Fe es señalada desde hace algunos años en investigaciones oficiales, fue tras la captura de un delincuente de alto perfil en el estado que personal de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido) arribó al mismo sitio a corroborar informes aportados por el detenido, sobre la presencia de un entierro clandestino, aunque los trabajos de El Solecito han demostrado que ese lugar fue un “campo de exterminio”.
“El primer día encontramos tres fosas, ayer diez, todas en la colina de Santa Fe, en Veracruz. Lo que es un indicativo que esto va escalando. Y esto nos hace pensar que existe la posibilidad de encontrar más en las otras dos zonas que están incluidas en el plan de búsqueda.
“El 90% de los casos aquí son por desaparición forzada y eso es símbolo de la represión que han utilizado para sembrar el terror, una vez logrado esto ellos ya no necesitan mover ni un dedo porque a tienen control sobre la gente a través del miedo. Esa fue la política aquí, el estado de Veracruz se le puso en charola de plata a la delincuencia, para que hicieran lo que quisieran con él”, critica la ahora activista quien busca a su hijo desde hace tres años.
Aunque el trabajo en las frondosas tierras veracruzanas parece interminable, los activista del Solecito afirman que seguirán sus búsquedas, “debemos de continuar trabajando, si no lo hacemos seríamos igual de irresponsables que las autoridades. Si una vez que las encontramos (las fosas), las dejamos en el olvido y la clandestinidad, estaríamos siendo igual de omisos y negligentes que ellos. Por eso debemos revisar toda el área a conciencia y entonces cerrar el capítulo para continuar con los que siguen porque la muerte sigue cubriendo al estado, todos los días hay nuevos desaparecidos, es una crisis sin fin.
“ En México la democracia y la libertad son grandes falacias. No eres demócrata cuando tu democracia la decide una aritmética basada en gente hambrienta que va a salir a votar, la libertad está en manos de la delincuencia y las autoridades delincuenciales y tus derechos humanos, ¿cuáles? En México eso no es un tema, si no piensan en lo básico para subsistir mucho menos en el derecho a la salud, al tránsito, al trabajo. Eso aquí no se conoce, estamos en un país atrasado con un gobierno que aun sabiendo que está mal sigue en esa línea”, sentencia Lucía.
En el caso de la Fiscalía General del Estado ha limitado su opinión sobre este “cementerio clandestino” al mencionar, por medio de un escueto comunicado, que “la fiscalía agotará todos los recursos disponibles para analizar en su totalidad la extensión del predio.
“Las instancias especializadas trabajan al ritmo que permiten las condiciones climáticas, y es la ciencia la que marca el ritmo de las identificaciones forenses, así como su correspondencia, o en su caso, coincidencia genética que son comparados con el banco de datos a escala estatal y con el banco de datos de la Policía Federal”.


