Al hablar de los hechos violentos registrados tras la manifestación para pedir justicia por el caso de Giovanni López, el gobernador de Jalisco Enrique Alfaro, indicó que los tres policías presuntamente relacionados con la muerte del joven, eran miembros de la Comisaría de Ixtlahuacán de los Membrillos.
Asimismo aseguró que la violencia generada en el Palacio de Gobierno son una cortina de humo para esconder el fracaso de estrategias del gobierno federal para enfrentar la emergencia de COVID-19
Luego de que el presidente Andrés Manuel López Obrador, le solicitara al gobernador pruebas de las aseveraciones que sotuvo en la que señaló que los grupos de infiltrados en la manifestación habían sido enviados por el Ejecutivo Federal
Alfaro precisó que quizá López Obrador directamente no es responsable, pero sí personas que dentro de su gabinete que buscan provocar no solamente a Jalisco sino a todo el país.
“Hay manos metidas con otros tipos de intereses el presidente debe entender que debe intervenir; creo que hay gente a su alrededor que no le está ayudando y que está generando un ambiente de confrontación en el país sumamente peligroso”, expresó el mandatario jalisciense.
El gobernador reiteró que los hechos de violencia desvirtuaron el propósito original arriesgando la vida de los asistentes y del personal que se encontraba laborando en el Palacio de Gobierno
La policía recibió todo tipo de ataques porque estaban a punto de entrar al Palacio de Gobierno”, dijo Alfaro sobre las manifestaciones.
Además detalló que el saldo de los hechos fue de 6 policías heridos, uno quemado por los manifestantes, 22 hombres y 2 mujeres detenidas, además de 3 patrullas quemadas.
“Esta ruta de la violencia es un camino de altísimo riesgo para la nación y no podemos permitir que siga sucediendo. (…) Lo que querían estas personas es que hubiera una reacción excesiva de la policía, incluso que hubiera algún muerto”, expresó el mandatario .


