(27 de marzo, 2016).- “Vivimos tiempos críticos y dramáticos. El neoliberalismo sigue siendo la doctrina político-económica suprema al tiempo que las sociedades se siguen deteriorando a medida que se reducen tanto las inversiones públicas como los programas y servicios sociales para que los ricos puedan enriquecerse más. Al mismo tiempo el autoritarismo político está en auge y en opinión de algunas personas se dan las circunstancias para que emerja un régimen protofascista.
Por estas y por otras razones las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016 son clave para el futuro de este país y para el mundo en general. De hecho, esta puede ser la última oportunidad que tenga Estados Unidos de elegir a un dirigente que pueda cambiar el curso de su política interna y externa, aunque si se observa el actual paisaje político hay pocas posibilidades de que esto ocurra”, declaró Noam Chomsky a Truthout.
Según la más reciente encuesta, el republicano Donald Trump sería derrotado en las elecciones de noviembre próximo en Estados Unidos por la demócrata Hillary Clinton si ambos resultan nominados presidenciales por sus respectivos partidos.
Clinton, ex primera dama, ex senadora y ex secretaria de Estado, arrasaría al multimillonario estadunidense por 14 puntos porcentuales en los comicios del 8 de noviembre próximo, con una votación total de 56% frente al 42% para Trump, según sondeo de la cadena CNN y la consultora Opinion Research Corporation (ORC).
La encuesta mostró que un 87% de los electores demócratas está convencido que Clinton ganaría las elecciones, comparado con un 75% de los votantes republicanos que consideran probable la victoria del magnate hotelero. De hecho, entre los republicanos que no apoyan a Trump, un 40% cree que Clinton va a ganar.
Dentro de las ventajas que tiene Clinton, según las personas consultadas, se encuentran: su desempeño como comandante de las fuerzas armadas, identificación con la clase media y sincronía de puntos de vista en asuntos relevantes. En el sondeo que fue realizado del 17 al 20 de marzo entre 1,001 adultos, incluidos 935 electores registrados, un 17% de los votantes coincide que ninguno de los dos es de confiar, en contraste, el senador socialista de Vermont, Bernie Sanders, y el gobernador de Ohio, John Kasich, son los dos únicos aspirantes vistos de manera positiva por la mayoría de los estadunidenses.
Sin embargo, en un giro inesperado, este sábado, el senador Bernie Sanders consiguió importantes victorias en para el partido Demócrata en Washington y Alaska, y con esos resultados mantiene la presión sobre la favorita, la exsecretaria de Estado Clinton. Como el partido Demócrata distribuye sus delegados en forma proporcional, Sanders precisa vencer en primarias por un enorme margen para reducir su desventaja, ya que aún en la derrota, Clinton sigue sumando delegados a la convención partidaria.
El bastión más importante de la jornada era sin dudas el estado de Washington, que distribuye 110 delegados a la convención nacional del partido, que se celebrará a fines de julio en Filadelfia para postular al candidato.
Clinton ya cuenta con el voto de 1.711 delegados, incluyendo en esa cuenta a los “superdelegados”, funcionarios partidarios y legisladores que tienen asegurado su derecho a votar en la convención. En comparación, Sanders es apoyado hasta ahora por 952 delegados, de acuerdo con una estimativa de la red CNN.
Sin embargo, Sanders cree en los simbolismo, a propósito del momento casi mágico, que protagonizó el viernes pasado, cuando un pájaro bajó sobre el escenario y se instaló sobre el atril, junto al micrófono que usaba para dirigirse a la multitud.
El senador interrumpió su discurso por unos instantes mientras la multitud estallaba en una ovación. “Creo que debe de haber algún simbolismo en esto”, comentó en medio de carcajadas. El candidato, plantea una revolución política en Estados Unidos, citó encuestas que lo señalan como holgado ganador si compite contra el republicano Donald Trump en las presidenciales de noviembre.
“Pensar en Trump en la Casa Blanca provoca extrañas reacciones, que generan náuseas y otros síntomas. Pero la buena noticia es que Donald Trump no será presidente de Estados Unidos”, afirmó.
Según información del medio El Nuevo Herald, como en elecciones previas, los analistas políticos de nuevo pronostican que los votantes hispanos jugarán un papel crucial en la elección del 2016 en la cual se podría decidir el destino de 11 millones de inmigrantes indocumentados y el futuro de las relaciones con México. El magnate Donald Trump busca la nominación republicana luego de iniciar su campaña insultando a los mexicanos, prometiendo construir un muro a lo largo de frontera con México y amenazando con deportar a indocumentados.
En tanto La ex secretaria de Estado Hillary Clinton busca convertirse en la mandataria del paìs vecino, prometiendo no deportar a indocumentados sin antecedentes penales y ampliando las acciones ejecutivas del presidente Barack Obama que protegen contra la deportación y otorgan permisos de trabajo a cuatro millones de extranjeros sin papeles.
Así es como, si los nominados fueran Trump y Clinton, existen indicios que los votantes hispanos respaldarían mayormente a Clinton, pero que no rechazarían del todo a Trump, a pesar de sus amenazas contra los indocumentados, que son mayormente hispanos.
Una encuesta emitida el jueves por la escuela Steven J. Green de asuntos internacionales y públicos de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) muestra que un 82% de hispanos votarían por Clinton, pero que más del 18% respaldarían a Trump si la elección fuese hoy. Lo que es más significativo de la encuesta es que los hispanos que votarían por Trump lo harían debido a sus ideas sobre inmigración, no obstante que estas incluyen su amenaza de deportar a indocumentados y construir el muro fronterizo.
“Fue algo que nos sorprendió”, dijo Eduardo Gamarra, profesor de FIU en el Departamento de Política y Relaciones Internacionales, y fundador del Foro Latino de Opinión Pública. El sondeo, diseñado por Gamarra y el también profesor de FIU, Guillermo Grenier, fue realizado por Adsmovil, empresa de mercadeo de telefonía móvil, que contactó entre el 1ro y el 8 de marzo a más de 500 hispanos que dijeron estar registrados para votar. El margen de error es de 4.5 por ciento. En tanto que una encuesta del Washington Post y Univisión en febrero mostró que ocho de cada 10 votantes hispanos tienen opiniones desfavorables hacia Trump.


