(17 de febrero, 2016).- Dentro del marco de la visita del máximo representante de la Iglesia católica a México en el Cereso No. 3 de Ciudad Juárez, Chihuahua, el papa Francisco criticó el enfoque de seguridad que ha fracasado durante décadas en cuestiones de violencia y delincuencia.
“Ya tenemos varias décadas perdidas pensando y creyendo que todo se resuelve aislando, apartando, encarcelando, sacándonos los problemas de encima, creyendo que estas medidas solucionan verdaderamente los problemas”, dijo.
“El problema de la seguridad no se agota solamente encarcelando, sino que es un llamado a intervenir afrontando las causas estructurales y culturales de la inseguridad, que afectan a todo el entramado social”, señaló ante 700 presos.
El Pontífice hizo un llamado para resolver los problemas estructurales antes mencionados que persisten como cáncer en México a través de un sistema que proteja el tejido social e hizo referencia a que las cárceles son n reflejo del estado de salud de la comunidad citando entre líneas a lo ocurrido en Topo Chico.
Por ello, también es importante que los que han cumplido condenas por sus delitos logren ingresar nuevamente en la sociedad de una manera digna.
“La misericordia nos recuerda que la reinserción no comienza acá en estas paredes; sino que comienza antes, comienza “afuera”, en las calles de la ciudad”, opinó.
“La reinserción o rehabilitación comienza creando un sistema que podríamos llamarlo de salud social, es decir, una sociedad que busque no enfermar contaminando las relaciones en el barrio, en las escuelas, en las plazas, en las calles, en los hogares, en todo el espectro social”, argumentó.
“Un sistema de salud social que procure generar una cultura que actúe y busque prevenir aquellas situaciones, aquellos caminos que terminan lastimando y deteriorando el tejido social”, indicó.
De acuerdo con el religioso argentino lo verdaderamente urgente y útil para resolver la violencia en México es que se tomen medidas de largo alcance para romper los ciclos del crimen.
“El camino urgente que debemos tomar para romper los círculos de la violencia y de la delincuencia”.


