(27 de octubre, 2013).- La sangre de la gente regresó a circular por el corazón de la Ciudad de México. El Zócalo se nutría de la presencia de todos aquellos que, por sus arterias de asfalto, llegaban para latir a un mismo ritmo: “Pemex no se vende”.
Caras sonrientes, puños levantados y banderas ondeando se hacían presentes por la calle Madero cuando los contingentes de los diferentes estados de la república hacían su entrada triunfal al centro simbólico de las luchas de todo el pueblo mexicano.
En la parte de adelante, justo en ese lugar donde nada ni nadie impide ver a los dirigentes de la asamblea, donde sólo hay un par de metros de distancia entre el templete y los asistentes y sólo madrugando puedes obtener un espacio, ahí, se encontraban aquéllos que decidieron llegar 6 horas antes de que iniciara el gran reencuentro.
“Estoy aquí desde las 4 de la mañana”, dijo Gracia Cornejo, oriunda de la comunidad Francisco Javier Gómez, del Municipio de Atotonga, en el estado de Veracruz. “Estoy aquí por convicción, porque no estoy de acuerdo con todo lo que se vive en el país”, dijo que señora de 60 años.
Gracia tardó más de 5 horas en camión para llegar desde su estado al Distrito Federal. Pero antes de eso, tuvo que caminar casi una hora. “Mi comunidad no está muy cerca, hay que caminar mucho, pero aquí estamos: porque de que vamos a bajar a ese copetón, lo vamos a bajar”, expuso con orgullo.
Con un cuaderno pequeño, de espiral y tapa negra en la mano izquierda y una pluma negra en la derecha, Gracia contó que le cuesta llegar a la capital mexicana 580 pesos “290 de ida y 290 de regreso”, indica. Para poder asistir a la asamblea que fue convocada por Andrés Manuel López Obrador y todo el equipo del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) tiene que vender tamales y gorditas.
“Pero ya no sale, todo ha subido: el chile, el maíz, el tomate. De una inversión que uno hace de 100 pesos, anda ganando 30 o 40”, explicó Gracia al retratar la realidad de la mayoría de los mexicanos que se encuentran en pobreza. “Sí, no se crea, muchos de allá hubieran querido venir; pero no se puede, no alcanza. Por eso nos cooperamos entre todos, de a 10, 15,20 pesos para que uno o dos podamos venir. Y los que hacemos el viaje les tenemos que llevar propaganda, información, contarles todo lo que dijeron aquí”.
También explicó que el petróleo lo cubre todo y que es la base del desarrollo del país: “Si llegan a vender el petróleo no vamos a tener ningún beneficio”, sentenció.
A las 11:19 de la mañana, Gracia, como el resto de los asistentes empezaron a aplaudir, ondear banderas y gritar: López Obrador había llegado al Zócalo para presidir el mitin convocado en la pasada asamblea, en la cual se acordó dar inicio a una estrategia de Resistencia Civil Pacífica.
Andrés Manuel recordó las acciones que se llevarían a cabo como parte de esta estrategia, como el cerco pacífico a la cámara de senadores y luego en la de diputados -en caso de aprobarla en la cámara alta- el día en que se discuta la Reforma Energética. También recordó que se haría un boicot apagando todos la luz al mismo tiempo -de 19 a 20 hrs-todos los días que haya un gasolinazo y no ver nada que produzca Televisa. Asimismo, explicó que se estaban preparando un formato de amparos en contra de la Reforma mencionada y propuso una nueva acción: demandar a Peña Nieto por traición, en caso de privatizar Pemex.
“La Constitución establece que el presidente de la República y otros servidores públicos, pueden ser juzgados por delito de traición a la patria. El Código Penal Federal señala que comete traición a la patria el mexicano que ‘realice actos contra la independencia, soberanía, o integridad de la nación mexicana con la finalidad de someterla a persona, grupo o gobierno extranjero’. Por eso les propongo que con este inapelable fundamento legal, en el caso de aprobarse la reforma energética, presentemos las demandas que correspondan, en las instancias respectivas, contra Enrique Peña Nieto y los legisladores que incurran en el grave delito de traición la patria”, dijo el ex candidato presidencial, lo cual provocó una gran ovación y diversas consignas, entre las que destacó “Fuera Peña Nieto”.
Gracia, ante todo lo acordado, apuntaba la información vertida en la asamblea, y mientras AMLO preguntaba si todos estaban de cuerdo, ella levantaba la mano izquierda en señal de aprobación de lo que estaba diciendo desde el templete.
“Yo también voy a demandar a Peña Nieto y más. Yo sí le entro a la demanda. Deberíamos bajarlo, no le tenemos miedo”, dijo la señora de cabello grisáceo, casi blanco, que dejo a su mamá de 86 años -a quien cuida todos los días- en su comunidad para asistir al mitin.
A la vez, sentenció al líder de Morena y pidió que no los traicionara. “Esperemos que no nos traicione López Obrador, porque aquí estamos, juntos en la lucha”. “De todas formas, nosotros siempre vamos a encontrar la forma de seguir luchando”, concluyó con una sonrisa de orgullo, y se dio la vuelta, para empezar su camino de regreso, ese que dura más de 6 horas.





