La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, rechazó categóricamente haber ofrecido colaboración o compartido información sensible con agencias de seguridad de Estados Unidos, luego de la reciente filtración de diversas grabaciones de audio que la vinculan con supuestos intermediarios del Buró Federal de Investigaciones (FBI).
En un mensaje público difundido este martes, la mandataria estatal calificó el encuentro que dio origen a los audios como una “trampa” diseñada con fines políticos y reafirmó su compromiso con el país.
“Nunca traicionaré a México, nunca traicionaré a la patria, jamás lo haría y jamás lo haré. Mi lealtad al pueblo de Baja California y a la nación es absoluta e inquebrantable”, enfatizó Ávila Olmeda, señalando que no permitirá que esta situación la distraiga de sus funciones de gobierno.
Al detallar cómo se dieron los hechos, la gobernadora relató que la reunión ocurrió el pasado 15 de diciembre de 2025 en la ciudad de Tijuana. De acuerdo con su versión, el encuentro se gestionó luego de que el exgobernador Jaime Bonilla la contactara a través de la aplicación de mensajería WhatsApp para solicitarle que recibiera a un grupo de personas.
El propósito inicial de la reunión, según le explicaron en su momento, era brindarle apoyo relacionado con la cancelación de su visa estadounidense.
“Partí de la buena fe, fue de lo más natural; la que nada debe, nada teme”, expresó.
Acusan manipulación y descartan delito
Marina del Pilar precisó que ninguno de los asistentes mostró identificaciones que los acreditaran formalmente como miembros de alguna agencia de seguridad del gobierno estadounidense: “Llegó, se sentó, empezó a platicar: mira, yo soy asesor”, describió.
Al percatarse de que los interlocutores realizaban planteamientos “sin sustento” sobre supuestos cargos y procesos judiciales en su contra, la gobernadora les solicitó turnar el asunto con su abogado, una comunicación que afirmó nunca llegó a concretarse por desinterés de la contraparte.
La mandataria bajacaliforniana advirtió que es muy probable que sigan difundiéndose fragmentos editados de la reunión, lo cual calificó como una campaña de manipulación mediática orientada a dañarla políticamente.
Asimismo, insistió en que, dada la naturaleza de su cargo estatal, no cuenta con acceso a datos de seguridad nacional, por lo que resulta imposible que haya comprometido información confidencial del Estado mexicano.
Por su parte, la postura del Gobierno Federal ha respaldado la versión de la gobernadora. Tanto el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, como la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, coincidieron previamente en que el contenido de las grabaciones no aporta elementos que configuren un delito ni comprueba la filtración de datos reservados.
Actualmente, no existe ninguna carpeta de investigación oficial abierta en contra de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda por estos hechos.









