- La Organización Mundial de la Salud mantiene la emergencia de salud pública de importancia internacional declarada en mayo y ha reiterado que el riesgo para la región es elevado
La epidemia de ébola que afecta a la República Democrática del Congo continúa agravándose. El Ministerio de Salud de ese país confirmó que el número de fallecidos ascendió a 864, mientras que los contagios confirmados superan los 2 mil 180, cifras que consolidan este brote como uno de los más severos registrados en los últimos años en territorio congoleño. La enfermedad se concentra principalmente en la provincia de Ituri, aunque ya se ha extendido a otras regiones del este del país.
Las autoridades sanitarias indicaron que la respuesta enfrenta importantes obstáculos debido a la inseguridad provocada por grupos armados, ataques contra instalaciones médicas y huelgas de personal de salud por retrasos en el pago de salarios. La Organización de las Naciones Unidas y organismos humanitarios han advertido que estas condiciones dificultan el acceso de los equipos médicos a las comunidades afectadas y retrasan las labores de vigilancia epidemiológica, aislamiento de pacientes y rastreo de contactos.
La Organización Mundial de la Salud mantiene la emergencia de salud pública de importancia internacional declarada en mayo y ha reiterado que el riesgo para la región es elevado. El actual brote corresponde a la variante Bundibugyo del virus del Ébola, para la cual aún no existe una vacuna aprobada ni tratamientos específicos ampliamente disponibles, lo que complica las tareas de contención.
El ébola se transmite mediante el contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados. Entre los principales síntomas se encuentran fiebre alta, debilidad intensa, vómitos, diarrea y hemorragias, por lo que las autoridades sanitarias insisten en la detección temprana de casos, el aislamiento de los pacientes y la aplicación de protocolos seguros durante los funerales para reducir la propagación del virus.
La OMS, junto con el Ministerio de Salud congoleño y diversas organizaciones internacionales, mantiene el despliegue de personal y suministros médicos en las zonas afectadas. No obstante, especialistas advierten que la combinación de violencia, desplazamientos de población y limitaciones logísticas representa uno de los principales desafíos para controlar una epidemia que continúa avanzando y mantiene en alerta a los sistemas de salud de África central.









