- Los dos, quienes poseen ciudadanía británica y estadounidense, fueron arrestados en Miami y permanecerán bajo custodia mientras se desarrolla el procedimiento judicial
Los influencers Andrew y Tristan Tate fueron detenidos este sábado en Miami, Florida, por agentes del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos, en cumplimiento de una orden relacionada con un proceso de extradición solicitado por el Reino Unido. Las autoridades británicas buscan que ambos enfrenten nuevos cargos por presuntos delitos sexuales y trata de personas, en una investigación que se amplió con nuevas denuncias.
De acuerdo con la Fiscalía de la Corona británica (CPS), Andrew Tate enfrenta siete nuevos cargos de violación, además de acusaciones por facilitar la trata con fines de explotación sexual, agresiones y delitos relacionados con material de abuso infantil y pornografía extrema. Tristan Tate también fue acusado de violación, agresión sexual y de participar en actividades vinculadas con la explotación sexual. En conjunto, las autoridades han autorizado 59 cargos contra ambos hermanos.
Los dos, quienes poseen ciudadanía británica y estadounidense, fueron arrestados en Miami y permanecerán bajo custodia mientras se desarrolla el procedimiento judicial para determinar si procede su entrega a las autoridades del Reino Unido. Se prevé que comparezcan ante un tribunal federal estadounidense durante los próximos días.
Andrew y Tristan Tate alcanzaron notoriedad internacional por su presencia en redes sociales, donde difundían contenidos sobre riqueza, estilo de vida y modelos de masculinidad que generaron controversia y derivaron en restricciones o suspensiones de sus cuentas en diversas plataformas. Paralelamente, ambos han enfrentado investigaciones en distintos países por presuntos delitos de trata de personas y agresiones sexuales, acusaciones que han rechazado de manera reiterada.
Su abogado sostuvo que las imputaciones carecen de fundamento y afirmó que sus clientes demostrarán su inocencia durante el proceso. Por su parte, la Fiscalía británica pidió evitar especulaciones públicas para no afectar el desarrollo del caso y recordó que los acusados conservan la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia condenatoria firme.









