(18 de octubre, 2015).- Más de 139 fotografías fueron subastadas este sábado para crear un fondo de apoyo económico para la familia de Rubén Espinosa, fotoperiodista asesinado el pasado 31 de julio en un departamento de la colonia Narvarte.
La subasta tuvo lugar en el museo Memoria y Tolerancia, donde se pusieron a la venta obras donadas por reporteros gráficos nacionales y extranjeros (España, Francia, Guatemala), por las que mostraron interés diversas personas.
Alejandro Meléndez, integrante del Colectivo Foto Reporteros MX, informó que en la organización de la subasta participaron diversas organizaciones como Periodistas a Pie, Alianza Cívica del Norte, Amnistía Internacional y Artículo 19, entre otras.
Señaló que 90 % del dinero recaudado se entregará a los padres de Rubén Espinosa, y el 10 % restante a una exposición que se realizará el próximo 29 de noviembre también para brindarles apoyo.
Entre las fotografías sobresalía una que Rubén Espinosa tomó en Jalapa, Veracruz, la cual fue elegida por sus familiares para ser puesta a la venta, ya que para él tenía un especial significado.
Impresa en blanco y negro, en la imagen se puede ver a un niño vestido con una camisa a cuadros correr con los brazos abiertos para espantar a unas palomas en una plaza pública. El lente captó el momento preciso en que los pájaros despegan, lo que ilumina la cara del niño, cuyos labios se estiran en una sonrisa de alegría pura. Se vendió en 6 mil 600 pesos después de una tremenda competición, que terminó con aplausos.
Después de la muerte de Rubén Espinosa se organizó una subasta en la que se recaudaron 150 mil pesos, cifra que se esperó superar este sábado, debido al interés mostrado por particulares y diversas organizaciones.
Lo cual se logró, ya que se obtuvo 206 mil pesos durante el acto, durante las poco más de tres horas que duró el evento. Rubén falleció después de recibir repetidas amenazas, huyó de Veracruz y se refugió en el Distrito Federal, donde pensaba que gozaría de mejores condiciones de seguridad.
El fotorreportero, colaborador de la revista Proceso y de la agencia veracruzana AVC Noticias, fue asesinado el pasado 31 de julio en un departamento de la colonia Narvarte, junto con cuatro mujeres.
Los asistentes, donde también se encontraban reporteros y fotógrafos, apenas se pudieron acomodar debajo de la carpa instalada en la terraza del Museo de la Memoria y la Tolerancia, donde se realizó la subasta. Alrededor de las filas de asientos, decenas de personas permanecían de pie para participar.
Las batallas entre compradores provocaron carcajadas y aplausos del resto de la asistencia, principalmente cuando las ofertas rebasaban los mil pesos. Se trató, según los organizadores, de una fiesta, pues así concebía la vida Rubén.
La primer fotografía vendida, tomada por Adolfo Valtierra durante una de las protestas en solidaridad con Ayotzinapa que sacudieron a la Ciudad de México a finales de 2014, se vendió en 2 mil 100 pesos tras una aferrada lucha de paletas.
El fotógrafo capturó desde arriba la plancha del Zócalo de noche, repleta de gente y con una pinta gigante en la explanada que figuró un “Fue el Estado” de blanco.
La fotografía conocida como “Los cuernos de Fox”, en la que se puede observar al expresidente panista posando de manera solemne sin percatarse que un adolescente le hacía una broma -con sus dedos le puso cuernos detrás de la cabeza-, se presentó en medio de un estallido de risas.
El retrato del escritor Gabriel García Márquez, capturado por Nicolás Tabira con una sonrisa cómplice mientras levanta el dedo gordo, fue una de las imágenes que tuvieron excelente recepción.
La célebre imagen de la mujer indígena que empuja un militar en Chiapas, obra de Pedro Valtierra, fue sujeta de una larga e intensa lucha que terminó con una adjudicación de 10 mil pesos.
En mayo de 2014, un evento similar fue organizado para recolectar fondos y apoyar a la familia de Gregorio Jiménez, periodista veracruzano también conocido como Goyo, asesinado el 11 de febrero de ese año. En esa ocasión las ventas sumaron cerca de 130 mil pesos.
Hasta la fecha, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) ha encarcelado a tres personas presuntamente vinculadas con el multihomicidio de la Narvarte, pero ha sido incapaz de resolver el crimen.
La defensa de las víctimas denunció en múltiples ocasiones que las autoridades capitalinas se negaron en acotar de manera seria la línea de investigación que apunta hacia motivaciones políticas, y más particularmente sobre la posible responsabilidad de funcionarios del estado de Veracruz.
“No pensaba que tanta gente me quería”, leyó la hermana de Rubén en una carta que redactó en primera persona, a nombre del fotógrafo. “La vida es polvo, puede esparcirse en un momento”, añadió.

