Momentos de incertidumbre se vivieron la mañana de este miércoles en las instalaciones del Poder Judicial de la Federación (PJF) en San Lázaro, donde alrededor de 4 mil personas, entre trabajadores y litigantes, tuvieron que ser evacuadas de emergencia tras registrarse una amenaza de bomba en el inmueble.
De acuerdo con los reportes policiales, una llamada anónima recibida a través del número de emergencias 911 alertó a las autoridades sobre la supuesta colocación de un artefacto explosivo en uno de los accesos principales del complejo judicial. Casi de manera simultánea, el personal de recepción de la sede también recibió una llamada de advertencia.
Laura Voguel, oficial administrativo e integrante de la Brigada de Protección Civil del Poder Judicial, detalló que los hechos ocurrieron alrededor de las 9:30 horas. En ese momento, se activó la alarma interna que avisa sobre posibles incendios o amenazas de bomba, interrumpiendo las actividades de los cerca de 60 órganos jurisdiccionales, en su mayoría juzgados y el resto tribunales judiciales, que alberga el Palacio Judicial.
“El personal nos dijo que no era simulacro y que abandonáramos el inmueble. Nos albergaron en el estacionamiento de la Cámara de Diputados para desalojar toda la plancha principal por seguridad”, relató la funcionaria.
Despliegue de los “Zorros” y binomios caninos
A pesar de la sorpresa y de que en redes sociales comenzaron a circular rápidamente imágenes de cientos de empleados abandonando masivamente las instalaciones, Voguel destacó que el desalojo fue rápido y ordenado, sin que se reportaran personas con crisis nerviosa.
Al sitio arribaron de inmediato cuerpos de emergencia y elementos del agrupamiento Fuerza de Tarea de la policía capitalina, conocidos como “Zorros”, especialistas en el manejo de explosivos. Los agentes, apoyados por binomios caninos, ingresaron al complejo para realizar un rastreo exhaustivo.
Debido a las grandes dimensiones del Palacio Judicial de San Lázaro, las labores de búsqueda e inspección minuciosa se prolongaron por varias horas.
Hasta el momento, las autoridades no reportan el hallazgo de ningún artefacto explosivo ni se han registrado incidentes mayores. El personal de la institución permanece al exterior de los edificios a la espera de indicaciones oficiales para saber si se reanudarán las labores o si el Órgano de Administración Judicial (OAJ) decretará el día como inhábil, instancia que hasta el cierre de esta edición no se ha pronunciado al respecto.


