(8 de julio, 2014).- En el “Panorama de la población joven en México desde la perspectiva de su condición de actividad 2013 de INEGI”, se busca terminar con concepto de NiNis como una población que no desempeña labor alguna es errónea.
En los últimos dos años el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) ha diseñado más y variados instrumentos que permitan conocer con mayor detalle a la población en México. Para lograrlo, los estudios se ha especializado hacia ciertos sectores a fin de brindar información más focalizada y que permitan conocer de manera más profunda los grupos de la ciudadanía que tienen características específicas.
Uno de ellos son los jóvenes, quienes ahora son un objetivo de suma importancia, primero porque en ellos se concentra gran parte de la productividad económica del país, segundo porque tienen necesidades que el Estado deberá cumplir como educación y trabajo; y tercero porque ante el panorama de la creciente delincuencia y las deficiencias en cuanto a la generación de empleos y buenas remuneraciones, se han comenzado a volver un sector vulnerable para sufrir carencias.
INEGI reconoce que se ha difundido información poco confiable respecto los jóvenes en el sentido de ser una población que no estudia o trabaja, asociándose a la idea de que no hacen absolutamente nada. Sin embargo, gracias a la última revisión (2013) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en los sistemas de contabilidad nacional, se ha ampliado el abanico de actividades que deben reconocerse como trabajo, es decir, mucha de la población joven, aunque no tenga un empleo oficial, ya está desempeñando actividades que producen bienes o servicios.
En el informe del panorama de Jóvenes en México de INEGI 2013-2014 hay una intención clara de identificar a la población entre 15 y 24 años como un grupo dividido en Población Económicamente Activa (PEA) y No Económicamente Activa (PNEA); la última implicaría que es sector que aunque no desempeña actividades formalmente reconocidas como económicas, sí se encuentra ya en disponibilidad de realizar labores o que ya las está desempeñando.
Además destaca que en las clasificaciones clásicas para establecer si un individuo es productivo o no, hay una serie de factores que se pasan por alto pero que están íntimamente ligados a una generación de dinero o bien que forman parte de un sistema de producción.
Por ejemplo,
· La población que asiste a la escuela o se capacita.
· De la que no asiste a la escuela o se capacita, hay quienes se dedican al hogar, cuidan a terceros o realizan ambas.
· Hay quienes no tienen un rol permanente en el hogar pero que desempeñan actividades como construcción, mantenimiento de la vivienda o apoyo en compras y trámites de o con miembros del hogar.
Tal es el caso de muchas de las empresas familiares donde menores de edad colaboran en la adquisición de las materias primas, en la producción, la comercialización y el servicio.
Con esta integración más flexible de las actividades que desempeñan los jóvenes en México, el panorama de una población que no desempeña actividad alguna es susceptible de modificarse.
Se habla de ciudadanos jóvenes que no se encuentran en situación de ocio simplemente.
Dado que el estudio de INEGI se comenzó a realizar, de manera tan focalizada, hasta los años recientes, se hizo un comparativo desde censos de 1990 para establecer las tendencias en los jóvenes y se observó que al integrarse las nuevas actividades económicas consideradas por la OIT la población de NiNis dista de ser una realidad en México. Por el contrario, ha habido aumento en la población que asiste a la escuela (a lo largo de 3 censos).
Concluye que de toda la población de jóvenes en el país, el 46.6 porciento es Población Económicamente Activa y el 53. 4 porciento es No Económicamente Activa pero tiene un 19.0 por ciento disponible para serlo y el resto ya realiza actividades que se vinculan a la productividad.
Aunque el estudio muestra que los jóvenes en México no son ese sector que no se dedica a hacer nada, tampoco se establecen los motivos por los que menores de edad podrían estar trabajando a su corta edad o si realmente están siendo remunerados de acuerdo a sus funciones o nivel de escolaridad.
Tampoco se dice si la tendencia de que haya un incremento en una PEA joven es consecuencia de una necesidad de buscar mayores ingresos en las familias.
De cualquier manera, el esfuerzo de INEGI permite conocer información más detallada de una población que requerirá ser atendida pronto con espacios de trabajo y prestaciones.




