(23 de agosto, 2015).- En México al menos 5.5 % de los alumnos que cursan su secundaria laboran jornadas de poco más de 20 horas semanales sin recibir alguna compensación económica, en tanto sólo un 2.1 % accede a alguna compensación, revela el documento El panorama educativo de México 2014: Indicadores del Sistema Educativo Nacional.
Además se indica que 33 % de los adolescentes entre 12 y 14 años de edad que laboran o realizan tareas del hogar no asisten a la escuela. En contraste, 94.9 % de quienes no realizan ningún trabajo sí está en las aulas.
En cuanto a los jóvenes de 15 a 17 años, el factor laboral tiene un impacto en sus posibilidades de tener acceso a la educación, pues sólo cuatro de cada 10 que se ven obligados a realizar alguna actividad continúan con sus estudios, frente a ocho de cada 10 de quienes no están en el mercado laboral.
Sobre la tasa de deserción, el informe revela que se mantiene baja en el nivel primaria, con 0.7 % de la matrícula, pero se incrementa a 5.1 % en secundaria y a 14.3 % en bachillerato. A su vez se indica que de cada mil alumnos que ingresaron a la educación básica en el ciclo 2002-2003, sólo 719 lograron concluir con éxito su educación primaria y secundaria.
Este lunes poco más de 25 millones de niños y adolescentes retornarán a las escuelas para el ciclo escolar 2015-2016, pero serán miles de niños que lo harán en condiciones de desventaja, ya sea porque trabajan a contraturno o porque carecen de las condiciones mínimas para mejorar su aprendizaje.
El informe, elaborado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), revela que en prescolar, primaria y secundaria las mayores carencias de infraestructura y equipamiento se concentran en las modalidades que atiende a la población indígena, rural y en condiciones de alta y muy alta marginación.
Se destaca que la tasa de egreso de la educación primaria también refleja un rezago para aquellos niños de 12 a 14 años de edad, ya que sólo 60 % de quienes laboran 20 horas o más a la semana pueden concluir ese nivel educativo.
A dichas cifras se agrega que realizar actividades domésticas durante 20 horas o más a la semana afecta la asistencia escolar de niños y adolescentes. Por lo que respecta a las condiciones de precariedad en la infraestructura y equipamiento escolar, el informe del INEE destaca los planteles para la población indígena, porque casi tres de cada 10 tienen techos fabricados con materiales de desecho, lamina, cartón o asbesto. Y más de 10 % no cuentan con energía eléctrica. En el caso de las telesecundarias, se reporta que 8.4 % tienen techos precarios y 2.8 no cuentan con energía eléctrica.
El instituto menciona que a inicios del ciclo escolar 2013-2014, en el país, 53.7 % de las escuelas de preescolar, 51 % de las primarias y 25.4 % de las telesecundarias eran multigrado, es decir, escuelas donde al menos un docente atendía más de un grado.
También muestra que del ciclo escolar 2000-2001 al 2013-2014, el porcentaje de zonas escolares con más de 20 escuelas se ha reducido: en las primarias generales pasó de 11.5 a 7 % y en las secundarias fue de 13.4 a 8.3 %.
Según marca el documento, se espera que la información presentada sea útil a la sociedad y a las autoridades educativas y les brinde elementos objetivos para el diagnóstico y mejorar el sistema educativo, a fin que los niños y jóvenes ejerzan su derecho humano a una educación obligatoria de calidad.


