(14 de julio, 2015).- La realización y remuneración del trabajo ha dependido de los roles de género desde hace mucho tiempo; ahora a pesar de las batallas ganadas por las féminas, siguen cayendo en números menos favorables cuando de trabajo pagado se trata.
En datos arrojados en la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (Enut) elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en colaboración con el Instituto Nacional de las Mujeres, la Enut especificó que 55.4 por ciento de las horas dedicadas al trabajo por los mexicanos, y que aportan a la economía nacional, no les significa ingreso en forma de pago, indicó el organismo.
La Enut encontró que del total de horas dedicadas al trabajo, remunerado y no pagado, por género las mujeres contribuyen con casi 60 por ciento, mientras los hombres participan con poco más del 40 por ciento restante. Pero la inequidad se acentúa más si se considera sólo el trabajo no remunerado de los hogares, porque el género femenino de 12 años y más triplica la contribución realizada por los hombres.
Según los resultados de la encuesta, en las comunidades indígenas se hace más profunda esa situación, porque el trabajo no remunerado tanto de hombres como de mujeres representa 58.6 por ciento del tiempo total dedicado a laborar, aunque no se especifica que las formas de producción campesina no se avienen al modo capitalista.
De esta forma, la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo detectó que en las comunidades indígenas el trabajo no remunerado realizado por mujeres es prácticamente cuatro veces mayor al que realizan los hombres.
Las mayores diferencias en la utilización del tiempo entre géneros se observa en la participación en juegos y aficiones, donde los hombres rebasan en más de una hora a las mujeres en promedio semanal.


