(09 de marzo, 2015).- Tras el informe sobre tortura de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que dictamina que la tortura es una práctica “generalizada” y recurrente por parte de las fuerzas de seguridad en México, Amnistía Internacional (AI) urgió a las autoridades a hacer frente a las violaciones de los derechos humanos.
En el informe que presentó el Relator Especial de la ONU, Juan E. Méndez, sobre tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes, ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, se detalla que los funcionarios no suelen investigar las denuncias de víctimas de tortura y no se realizan los exámenes (médicos ni psicológicos) correspondientes.
En tanto, AI informa que entre 2003 y 2013, la denuncias de tortura en México se incrementaron en un 600%. Más de 7 mil personas han denunciado torturas a manos de las autoridades entre las que se encuentran: descargas eléctricas, asfixia, palizas y violación; sin embargo, el gobierno mexicano sólo ha emitido siete condenas.
Por lo tanto, Erika Guevara-Rosas, directora para las Américas de AI, afirmó que el informe de Méndez es “vital y mordaz” para una cultura en la que persiste “la impunidad y la brutalidad”. Dada esta circunstancia, “Enrique Peña Nieto no puede alegar desconocimiento sobre este tema. Por el contrario, se debe aceptar y actuar sobre todas las recomendaciones de la ONU establecidas en el informe del Relator Especial”.
AI pide, entonces, pide que el gobierno mexicano garantice que los médicos forenses realicen los exámenes de forma imparcial, inmediata y exhaustiva a cualquier persona que denuncie actos de tortura. Además, pide que se acepten los informes forenses que se realicen de forma independiente como una forma válida.
“Las investigaciones sobre las denuncias de tortura en México están plagadas de defectos, las directrices internacionalmente acordadas, tales como el Protocolo de Estambul sobre la manera de investigar la tortura, son ignoradas rutinariamente y con frecuencia las víctimas tienen que esperar meses o años para ser examinados. La documentación de la tortura es el primer paso para romper el muro de la impunidad”, apuntó Guevara Rosas.
Agregó que la policía y los soldados suelen recurrir a prácticas de tortura para extraer confesiones de los detenidos, intensificadas en la guerra contra las drogas. “Con frecuencia, las víctimas se ven obligadas a firmar declaraciones bajo tortura y en muchos casos están condenadas únicamente sobre la base de esas declaraciones. Cuando se practican exámenes médicos forenses, por lo general no cumplen las normas internacionales establecidas en el Protocolo Estambul”.
Por estas razones, Amnistía Internacional ha emprendido una campaña en la que insta a las autoridades mexicanas a seguir las recomendaciones del informe presentado por Méndez, con el objetivo de lograr la mejoría de la degradante situación de Derechos Humanos por la que atraviesa México.


