Jorge Gómez Naredo @jgnaredo / Proyecto Diez
(09 de agosto, 2014).- Ciclista, peatón o automovilista. Usuario del transporte público o poseedor de una motocicleta. Todos sufren. Todos están expuestos a ellos. A los que andan ahí en las calles, al acecho: buscando víctimas.
Estos acechadores tienen nombre y son fácilmente identificables: los baches de la ciudad de Guadalajara y de todos los municipios que conforman eso que rimbombantemente se nombre “Área Metropolitana”.
Están ahí, en las calles, y cada vez que el temporal de lluvias llega, se hacen más grandes, más profundos, más peligrosos. Más llenos de ganas de dañar algo, de provocar una caída, un “accidente”, de desinflar llantas, de averiar suspensiones de autos y camiones, de doler en los traseros de quienes van sentados en una unidad del transporte público.
Baches y más baches. Por todos lados. A todas horas.
A veces son visibles: cuando hay sol, y el pavimento está seco. Pero tienen la aviesa costumbre de camuflarse. En las noches, o cuando llueve, ellos son poco identificables, y cuando uno menos lo espera, ahí están, presentes, agresivos: llenos de ira.
Los baches en la ciudad no afectan solamente a los automovilistas. Afectan a los ciclistas, a los motociclistas, a quienes usan el transporte público, y también a los peatones que cruzan las calles de la ciudad.
A principio de año, autoridades anuncian que hay cada día menos baches, y que el próximo temporal de lluvias serán casi inexistentes. Pero la realidad es otra: los baches siempre están ahí, y aunque se tapen, a los pocos días reaparecen. ¿Será porque los tapan sin muchas ganas de taparlos por mucho tiempo?
La ciudad no se hizo para tantos autos. Las calles no se edificaron para soportar a millones de llantas que a diario las circulan. Eso está claro. Pero también es cierto que el problema de los baches lleva ya muchos años. No es un problema de estas administraciones, sino de las anteriores y de las anteriores a las anteriores.
¿Por qué no se ha solucionado el problema? ¿Carencia de dinero? ¿Falta de planeación? ¿Poco interés?
Quizás es todo. O quizás es que, lo más importante para muchos de los que actualmente gobierna no es que la ciudad esté mejor, sino que ellos sigan al frente de ella. Y para eso precisan muchos recursos, recursos que bien podrían usarse en eso tan simple que es tapar un bache y que no se destape a los dos o tres días.


