(10 de agosto, 2014).- El doctor Mireles, por medio de su abogada Talía Vázquez, dio a conocer un tercer mensaje a la nación desde prisión:
“No nos convertiremos jamás en lo que estamos combatiendo, hermanas y hermanos hoy les comparto mis reflexiones, mientras en el himno nacional sigua diciendo mexicanos al grito de guerra, a nadie le tenemos que pedir permiso para defendernos, permiso para pelear por nuestro derecho a la vida a la libertad y a la autodefensa.
Mexicanos al grito de guerra el acero aprestad y el bridón, ¿verdad que no dice mexicanos huid y marcar al 066 y esperar a que llegue la policía corrupta? En muchas partes del país policía es sinónimo de delincuencia vil y organizada, nuestro hermoso himno claramente señala el derecho del mexicano a defenderse con armas cuando la guerra o la agresión llega al lugar familiar que es nuestra casa o al lugar colectivo, que es nuestra amada patria.
Debemos preservar nuestros derechos constitucionales, nunca debe estar a discusión por ninguna autoridad nuestro derecho a vigilar el cumplimiento de la Constitución, una víctima nunca debe ser perseguida y presa, sólo los criminales merecen esa condición, en un estado de excepción donde no exista estado de derecho por negligencia o ausencia del gobierno que dé como resultado que no haya impartición de justicia, el pueblo debe hacer prevalecer la justicia aún a costa de la ley, la ley no puede estar por encima de la justicia.
Quiero hacer honor a quien honor merece, don Alejandro Garza Tamez, vecino de Tamaulipas originario de Nuevo León, quien murió defendiendo su propiedad combatiendo solo contra los criminales, mató a seis delincuentes, hirió a 14 más hasta que se quedó sin parque, se defendió con escopetas y rifles deportivos de cerrojo contra R 15 y AK 47 y contra lanzagranadas; todo nuestro respeto y admiración, es un gran héroe para nosotros los autodefensas verdaderos.
En honor a don Alejo, reflexiono, ¿que nadie puede hacerse justicia por su propia mano? es cierto, pero es más cierto que nadie debe dejarse matar sin el derecho a la autodefensa.
(…)Hermanos y hermanas, las armas fueron legadas a los ciudadanos por el Padre de la Patria y por las constituciones liberales de 1857 y 1917, para que como mexicanos defendiéramos a nuestra nación y para no permitir, que ningún tirano ni gobernante ni autoridad represora ni mucho menos lo delincuentes psicópatas y sicarios, nos secuestren, nos extorsionen, nos violen o nos ejecuten, ningún mexicano debe sufrir esto.”

