(25 de agosto, 2014).- La pelea inició en una discoteca. Clientes y empleados fueron testigos de las primeras agresiones de Fernando a su novia, Laura. Al salir del lugar los golpes continuaron en la Suburban del joven de 24 años.
Al creerla muerta, Fernando decidió arrojar a Laura en un parque, donde la muchacha fue auxiliada por los vecinos que la vieron bañada en sangre y con la ropa desgarrada.
Cuando la policía llegó por el agresor a su casa, ya era tarde. Un juez declaró que por estar en un lugar distinto a la escena de los hechos, la flagrancia no podría aplicarse, por lo cual Fernando quedó libre.
Indignadas por la actuación de las autoridades, 700 personas marcharon ayer en Ciudad Juárez para condenar la violencia contra las mujeres y exigir justicia.
Vestidos de blanco con moños morados, los asistentes repudiaron que se le negara a Laura la posibilidad de declarar por su estado de salud. También reprocharon que no se haya tipificado de peligroso al hombre que, lejos del ring, utilizó sus conocimientos de boxeo para agredir a su pareja.
Bajo el lema “Por Laura, por ti, por mí” solicitaron a César Muñoz Morales, secretario de Seguridad Pública Municipal, que se aplique el protocolo para las mujeres víctimas de violencia.
La marcha, que inició a medio día en la plaza X de Ciudad Juárez, reunió también a psicólogos que dieron pláticas a mujeres que sufren violencia en el noviazgo y el matrimonio.

