Por: Angie López
@anjunkie3_0
Freedom House denunció el pasado 23 de enero la sentencia dictada contra un activista tailandés, en la que hay claras violaciones a los derechos humanos. Se trata de Somyot Prueksakasemsuk, condenado a 10 años de prisión por la corte penal de Tailandia. Somyot tiene un largo historial en la defensa de los derechos laborales, libertad de asociación y anteriormente ejercía como editor en la revista Voice of Taksin.
“Es profundamente preocupante que los defensores de la libertad de expresión sean señalados, detenidos y condenados a sentencias como esta”, declaró Sue Gunawardena-Vaughn, directora de los programas de Asia sur-oriental de Freedom House. La organización defensora de la libertad de expresión, manifestó su exigencia hacia el gobierno: respetar los estándares mundiales de derechos humanos y proteger la libertad de expresión incluso si se requiere cambiar las leyes.
Somyot está encarcelado desde 2011 y a la fecha se le han negado 12 peticiones de salir bajo fianza. Ha estado preso más de un año y es hasta ahora que se le dictó sentencia: cinco años por cada artículo publicado, más el año que ya lleva recluido, para un total de 11 años.
El gobierno tailandés arremetió contra Somyot luego de que publicara un par de artículos críticos hacia la monarquía de ese país en la revista que editaba. Posteriormente, Somyot participó en una campaña sobre democracia en las redes, en la que pretendía recolectar firmas para revisar el artículo 112 del código criminal por el que fue detenido, referente a las “ofensas contra la dignidad de los monarcas”.
Ahora que la sentencia fue dictaminada, el abogado de Somyot declaró que apelarán la decisión, ya que su cliente no violó el artículo en cuestión, sino que simplemente estaba haciendo su trabajo como periodista, por lo que volverán a solicitar su libertad bajo fianza. Por su parte, Somyot dijo que la apelación no implica que esté pidiendo perdón a la monarquía.
Al iniciar la campaña, se presentaron cargos en su contra (por artículos publicados un año atrás). De acuerdo con The Independent, varios activistas consideran que se trata de una medida política para perseguir a los miembros del movimiento playera roja, quienes han expresado su apoyo hacia el anterior primer ministro Thaksin Shinawatra.
Lo que Somyot defendía era que la ley se reformara para bajar la pena de la ley de lesa majestad a un máximo de tres años. De acuerdo con Human Rights Watch, la corte se erigido como defensora de la monarquía en detrimento del derecho a la libertad de expresión.
Somyot no ha recibido el cuidado médico adecuado y fue detenido antes de un juicio, en violación al compromiso suscrito por el gobierno tailandés en la Declaración Universal de Derechos Humanos, así como al Acuerdo Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
El gobierno tailandés está violando la libertad de expresión al castigar a un activista por manifestar su opinión. Una voz disidente, no debe ser atendida con represión, señaló Sue Gunawardena-Vaughn.
Diversas agrupaciones sociales tailandesas y europeas se han manifestado ya en contra de la sentencia y demandan que se deje a Somyot en libertad. A su juicio asistieron aproximadamente 170 observadores entre periodistas, académicos, defensores de los derechos humanos, diplomáticos y otras organizaciones.
Navi Pillay, comisionado de las Naciones Unidas para los derechos humanos, expresó su preocupación por el veredicto, al considerar que representa un paso atrás para la protección y promoción de los derechos humanos en Tailandia.
Front Line Defendersque el veredicto resulta excesivamente duro, al considerar que Somyot estaba motivado por una intención pacífica y legítima, como defensor de los derechos humanos. Señalaron también su preocupación por las irregularidades durante todo el juicio y las violaciones al debido proceso.


