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Si te cuesta seguir las reglas sociales puedes sufrir este trastorno

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Salud 180 / @Salud180

(30 de agosto, 2014).- Aquellas personas que con un alto coeficiente intelectual y su gran pasión por su profesión como Miguel Ángel, Albert Einstein y Bill Gates han pasado a la historia como genios con el Síndrome de Asperger (SA).

El SA es un trastorno neurobiológico de origen genético con el que los niños desarrollan una inteligencia superior y paradójicamente presentan dificultad para adaptarse o seguir las reglas sociales.

¿SA o autismo?

Al ser una condición difícil de reconocer, los menores con este trastorno pueden ser catalogados como hiperactivos, desobedientes, dominantes, imperativos y demandantes.

El SA forma parte del espectro autista, pero permite, a quienes lo tienen, pasar por alguien relativamente normal porque establecen una forma de interacción y una buena comunicación y lenguaje, solo que no comprenden cómo establecer relaciones interpersonales.

Los Centros para el  Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos señalan que 3 de cada mil niños ha sido identificado con éste trastorno y aunque la incidencia es desconocida, es 5 veces más común en hombres que en mujeres.

Existen 4 indicadores que pueden servir para diagnosticar a un niño con SA:

  • Alteración del desarrollo de la interacción social recíproca
  • Alteración de la comunicación verbal y no verbal
  • Repertorio restringido de intereses y comportamientos
  • Dificultades en el procesamiento sensorial (audición, tacto y gusto)

Estas características difieren en intensidad y combinación, por lo que cada caso es único y requiere de una aproximación terapéutica específica.

Generalmente esta sintomatología se descubre entre los 3 y 6 años de edad, cuando los padres detectan que el comportamiento de sus hijos no es típico, por lo siguiente:

Son niños especiales que piensan, sienten y viven el mundo de manera diferente.

Se tornan demasiado concentrados u obsesionadas con un solo objeto o tema, ignorando todos los demás.

Hablan en tono monótono y pueden no reaccionar a comentarios o emociones de otras personas, no entender el humor o tomar una metáfora literalmente.

No reconocen la necesidad de cambiar el volumen de su voz en situaciones diferentes, tienen problemas con el contacto visual, expresiones faciales y posturas del cuerpo o gestos.

Es importante resaltar que estos niños, requieren de un plan terapéutico integral diseñado por un especialista, lo que no significa falta de capacidad, sino más bien aprender a formar relaciones con niños de su misma edad.

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