(03 de septiembre, 2014).- El 22 de febrero del 2014, el día que fue recapturado Joaquín “El Chapo” Guzmán, líder del Cártel de Sinaloa, Enrique Peña Nieto escribió en twitter “Reconozco la labor de las instituciones de seguridad del Estado mexicano, para lograr la aprehensión de Joaquín Guzmán Loera en Mazatlán”, a pesar de eso, el criminal no tiene una sola mención en el segundo informe presidencial.
De acuerdo con la Constitución este 1° de Septiembre, Peña Nieto entregó el documento sobre el segundo año de su administración, el texto está compuesto por 574 hojas, en las cuáles no hay ni una alusión al Cártel de Sinaloa y su famoso líder.
Aquel día de finales de febrero, no sólo los mexicanos estaban al pendientes de la caída de uno de los hombres más buscados, literalmente el mundo estaba tenía la mirada en nuestro país, a pesar de eso al Gobierno no le pareció importante mencionarlo en el documento al pendiente de la confirmación de la caída.
Dos días antes del denominado “Día del Presidente”, apenas el pasado 29 de agosto, en Perú fueron incautadas siete toneladas de cocaína pertenecientes al grupo sinaloense.
De acuerdo con Vicente Romero, jefe de la Dirección Antidrogas de la Policía Nacional de aquel país, Bélgica y España eran los destinos de la droga.
Aquel día seis peruanos y dos mexicanos fueron detenidos, cuando los agentes policiales encontraron la droga en una fábrica de carbón, a 570 kilómetros al norte de Lima, capital de Perú.
Esta incautación es hasta el momento el mayor decomiso de drogas de la historia de Perú, lo que revela que a pesar de la caída de El Chapo Guzmán, el grupo criminal sigue operando con toda naturalidad.
El Informe Presidencial de Peña Nieto no le dedica ni una sola línea al sinaloense o a las actividades de su grupo, la estrategia oficial es ignorar la realidad.

