(15 de septiembre, 2014).- Pretextando una agresión contra los uniformados, elementos de la policía municipal de León tomaron por asalto una vivienda, golpearon a varios integrantes de una familia, uno de ellos presenta fractura de craneo, y lanzaron gases lacrimógenos sin importar la presencia de menores de edad y una mujer enferma. Fueron detenidas cinco personas.
Los hechos se dieron en el número 108 de la calle Dr. Atl, colonia Los Murales, alrededor de las 19:00 horas del sábado, cuando la patrulla 515 de la policía preventiva acudió debido a un reporte sobre un grupo de jóvenes que ingerían bebidas alcohólicas en la vía pública.
Los policías afirman que los habitantes del domicilio los agredieron con armas blancas y arrojándoles objetos desde la planta alta, lo que incluso denunciaron ya al Ministerio Público. Por su parte, los detenidos afirman que se trató de un caso de brutalidad policiaca, pues sin ninguna justificación los elementos de seguridad emplearon la fuerza en su contra.
De acuerdo con la declaración del policía Luis Alberto Mendoza ante el Ministerio Público, recibió el reporte por un escándalo en la vía pública, en la colonia Los Murales en la calle Dr. Atl.
Al acudir, llegaron los policías y desde la planta alta los habitantes empezaron a arrojar piedras, ocasionando daños a la patrulla. Una de las personas que posteriormente serían detenidas tenía un cuchillo, con el que lesionó al policía en la mano derecha. Cabe aclarar que son lesiones leves y no ponen en peligro su vida.
Hubo 5 detenidos, todos mayores de edad: Octavio Estrada, de 18 años; Germán Eladio Estrada, de 23; Ulises de 31; Claudia, de 28; Luis Gerardo, de 24. Todos salvo Germán son familiares.
Arbitrariedad sobre arbitrariedad
Por su parte, Francisco Estrada, padre de los detenidos, señaló en entrevista para Zona Franca que sí se trató de un caso de brutalidad y abuso policial.
“Fue una arbitrariedad sobre arbitrariedad”, protesta enérgicamente Francisco Estrada. “Se metieron a mi domicilio y golpearon a mi hijo en el interior”.
Debido a que los jóvenes no se dejaron detener, fueron agredidos por los uniformados, corriendo a la casa para no ser “subidos” a la patrulla, pero los policías entraron sin importarles. De acuerdo con Estrada, había sangre en el suelo debido a la golpiza.
Incluso Rosalba Roano, de 54 años, fue detenida por los oficiales, además que arrojaron gas lacrimógeno a la vivienda, donde estaba un menor de 5 años, además que Luis Gerardo presenta fractura de cráneo debido a las lesiones.
“Hubo una agresión múltiple. Muchos de los policías agredieron a mi hijo en el interior del domicilio. Incluso lo arrastraron después de un golpe terrible en la cabeza. Está sufriendo un traumatismo, además que quedó tirado en la banqueta debido a los golpes que recibió. Ellos ahora demandan por daño a una unidad. Ya hablé con el apoderado jurídico del municipio, y dijo que le salía más caro el deducible al municipio que presentar el daño a la unidad. En relación a las lesiones, mi hijo es el que salió con la peor parte. ¡No es posible que haya sido en su domicilio y delante de su familia!”
Asegura Estrada que había más de 15 patrullas, además de una unidad de tránsito. Dejó su automóvil, pues era muy difícil acceder, y caminó a su casa, donde un policía le marcó el alto. Francisco argumentó que era su domicilio, pero el uniformado respondió con palabras malsonantes y amenazó con esposarlo. Acto seguido, lo empujó.
“No voy a caer en tu juego, porque si opongo resistencia me irá peor. Lo que sí exijo es que me des el paso porque esta es una vía libre y yo voy a mi domicilio”.
Estrada protestó cuando querían detener a su esposa. El motivo de la detención fue porque ella salió a abrazar a su nieto de 5 años, quien salió horrorizado a la calle ante la situación.


