(17 de septiembre, 2014).- El jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, realizó su Segundo Informe de Gobierno, en el cual, intentó defender la ruta que ha llevado su administración, a pesar de los altos niveles de inconformidad que se han registrado por parte de los ciudadanos.
Además de asegurar que la delincuencia bajó 14.2 por ciento, Mancera mencionó que “hemos caminado con un rumbo claro, con dirección y objetivos bien determinados”.
De igual forma expresó: “La propuesta del gobierno de la Ciudad de México está enfocada en promover la participación ciudadana y fomentar una mejor calidad de vida para la sociedad. A esta forma de gobernar la llamamos Capital Social”.
No obstante, las acciones represivas y la criminalización de la protesta durante su mandato, han sido muestras claras de lo contrario, reflejándose en el 53 por ciento de rechazo por parte de los habitantes de la Ciudad de México.
Incluso, según una reciente encuesta de Buendía y Laredo, publicada por El Universal, los capitalinos perciben que los problemas de la ciudad han rebasado a Mancera en un 76 por ciento, peor que el caso de Enrique Peña Nieto, a quien se le consideró superado por los problemas del país, en un 66 por ciento.
El jefe de gobierno, por su parte, se esforzó en afirmar que muchas de las políticas públicas que han sido implementadas durante su cargo, se han vuelto referentes nacionales sobre la igualdad, justicia, equidad, entre otras.
Acorde con la citada encuesta, la mayoría de la población opinó que Mancera no tuvo ni un solo logro.
En cambio, las quejas se acumulan en cuanto a temas como la inseguridad, el programa ‘Hoy No Circula’ y las fallas de la Línea 12 del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, luego de haber aumentado el costo del boleto bajo promesa de mejorar el servicio.
Peor aún es que se le ha considerado un defensor de Peña Nieto, al reprimir de manera contundente las movilizaciones sociales y criminalizar las distintas protestas que se han realizado contra el priista en la Ciudad de México.
De esta manera, el ciclo de gobiernos izquierdistas que fuera inaugurado por Cuauhtémoc Cárdenas en 1997, parece acercarse a su declive, para gusto del Partido Revolucionario Institucional (PRI), las empresas nacionales y extranjeras, entre otras instancias y personajes del neoliberalismo.

