(17 de septiembre de 2014).- El Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, presentó su segundo informe en medio de situaciones polémicas que lo han llevado al tema de la agonía; aumento del metro, el cierre de la Línea 12 y el programa Hoy no Circula han destrozado la economía familiar. “Fue un año de decisiones trascendentales, decisiones políticamente costosas”, reconoció
Sin embargo, este no es el único hecho controvertido que ha marcado la gestión del jefe de gobierno. El impacto de las marchas en la ciudad y los problemas de inseguridad se suman a las controversias que ha tenido que enfrentar Mancera, quien llegó al cargo en diciembre de 2012 tras una histórica votación de 63.58 por ciento, 40 puntos arriba de su rival, la priista Beatriz Paredes.
El tema de la seguridad se ha vuelto un tema irritante para el mandatario; una reciente encuesta del periódico El Universal, indicó que los habitantes del Distrito Federal consideraron que el gran fracaso de Miguel Ángel Mancera se halla justo en su incapacidad para generar seguridad pública. En una ciudad donde cotidianamente se suscitan asaltos, balaceras y robo a casa habitación.
Hubo un tiempo en el que los asaltos a las joyerías eran constantes y no sólo eso, el crecimiento del robo en el transporte público, metro y metrobús, dejaron a la intemperie su incapacidad política para gobernar.
Un metro de primer mundo
El aumento del precio del boleto del Sistema Colectivo Metro fue un negocio redituable, y es que entre octubre y diciembre de 2013 Joel Ortega Cuevas, el director del metro, lo consideró una “necesidad”, presentándole a Mancera la posibilidad de obtener tres mil millones de pesos extras por medio del aumento a la tarifa.
Sin embargo, en un país tercermundista y con tantas carencias como los Estados Unidos Mexicanos, no se puede pensar en aumentar el precio del transporte público sin antes subir el salario mínimo, mejorar y aumentar los empleos no sólo en el Distrito Federal, sino en todo el país.
Desde su anuncio, diversas organizaciones como la Iniciativa Tú Mandas demostraron que el metro siempre ha tenido los recursos suficientes, cerca de 5 mil millones de pesos anuales, de los cuales solo cuatro eran necesarios para el mantenimiento y pago de salarios.
También se recaudaron firmas en contra del aumento y se exigió un diálogo con el director para demostrarle que hay mejores formas de financiar sin necesidad de golpear aún más la economía de muchas familias.
Muchas personas utilizan este transporte dos o más veces al día, es decir, más de diez ocasiones a la semana. Entonces, si se hace la suma, de gastar 30 pesos en los cinco días laborales con el aumento, se gastaría 40 pesos, un incremento en el gasto que bien podría representar un kilo de tortillas.
Evidentemente, los usuarios no estaban conformes, y grandes conglomerados–la mayoría estudiantes–empezaron a manifestarse y empezaron a promover la desobediencia civil saltándose los torniquetes, el llamado #PosMeSalto que en redes sociales fue todo un éxito. Lamentablemente la respuesta del gobierno fue la represión, las amenazas, la persecución y la criminalización.
¿A cuanto el salario?
Este mes, Mancera presentó al Congreso su propuesta formal para que el salario mínimo se aumente de 67 a 82 pesos y, en su opinión, con ello se eleve el poder adquisitivo de los trabajadores. Sin embargo, el planteamiento generó rechazo en otros sectores.
El senador priista Joel Ayala, líder de la federación de sindicatos de burócratas, el cual mencionó que el incremento es insignificante. Por otro lado, el dirigente panista Gustavo Madero, quien impulsa otra propuesta sobre el salario mínimo, estuvo en contra de que desde el principio se fije una cantidad específica y llama a que ésta se determine con base en criterios del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval)
De dorada no quedó nada
En marzo de 2014, el propio Joel Ortega anuncia el cierre parcial de la Línea Dorada argumentando que representaba un peligro para los usuarios, ya que las vías tenían un desgaste ondulatorio inusual. El cierre de la Línea 12 representó modificar las formas y tiempos de traslado de por lo menos medio millón de habitantes de la Ciudad de México, de las delegaciones Iztapalapa y Tláhuac, principalmente.
La indignación se acrecentó en la medida en que pasan los días y meses pues queda en evidencia que el cierre ha sido utilizado políticamente y que responde más a los deseos de venganza de Joel Ortega Cuevas contra Marcelo Ebrard por haberlo corrido en 2008 por el caso News Divine que por salvaguardar la vida de los usuarios.
Hasta el momento, ninguno dice ser responsable y aunque la evidencia está presente la bolita sigue dando vueltas tratando de salvar cada quien su imagen.
Si no me dejas circular, dame transporte de calidad
Por si fuera poco, Mancera lanzó el golpe final prohibiendo el uso de automóviles de modelos anteriores a 2005 todos los sábados, en una adecuación al programa Hoy No Circula. A esto, se le consideró discriminatoria y dañina para miles de defeños que utilizan sus autos los sábados para convivir con su familia o como parte de su negocio.
Otras afectaciones económicas son el incremento en los costos de traslados de productos ya que tendrían que contratar un transporte que sí pueda circular. Por ejemplo, para trasportar mercancías de la Central de Abastos a la colonia Del Valle, el costo será entre 100 y 120 pesos, además del incremento en horas de traslado.
La medida dada a conocer en conjunto con el gobierno del Estado de México, provocó movilizaciones y bloqueos en las principales avenidas de la Ciudad, lo que nuevamente fue respondido con represión.
Este año Miguel Ángel Mancera dio un informe ante la Asamblea Legislativa vacío, lleno de críticas, dudas y posibilidades de seguir avanzando. Se espera que sus “decisiones” políticas no sigan afectando a más de uno.




