(09 de octubre, 2014).- Familiares de los normalistas desaparecidos exigen que sean los antropólogos argentinos los que realicen una investigación independiente para saber la identidad de los 28 cuerpos que aparecieron en seis fosas.
En tanto, por todo el país corren interrogantes a este respecto ya que bien podría haberse dado ya un dictamen inicial para lograr la tranquilidad de los padres o que se preparen para dar cristiana sepultura a sus hijos. Porque los forenses experimentados no dudan mucho tiempo, ni siquiera una hora en determinar si el grado de descomposición de los cuerpos es de varios días, semanas o si se trata de recientes fallecimientos. Dicen que “a ojo de buen cubero”, puede hacerse una determinación de esta naturaleza y si se cuenta con la suficiente capacidad y experiencia, lo más probable es que no se falle con considerables diferencias.
Si esos cuerpos tienen un grado de descomposición de tiempo, señalar a los padres que en principio bien puede no tratarse de sus hijos, les daría un poco de tranquilidad, de esperanza. Lo contrario, al parecer, es lo que más temen por las reacciones que sin que se tenga esa información se están presentando en todo el país. Y es que la forma de agredir a Cárdenas Solórzano hace recordar la pedrada a Echeverría, las expresiones “¡asesino, asesino!” que le fueron lanzadas también a Díaz Ordaz por las masacres del 68 y 72. Saben que por ahora y dado que el alcalde es perredista, se le lanzaron al fundador de ese partido pero, de seguir alargando los resultados de las investigaciones, serán dirigidas al Ejecutivo Federal con todas las consecuencias que esto puede traer.
El relato de uno de los estudiantes que sobrevivió es espeluznante ya que habla de agresividad de los policías, de la forma en la que ejecutaron a sus compañeros, de su viaje a Iguala para pedir apoyos para la marcha del 2 de octubre, de la mirada estupefacta de conductores de vehículos y taxistas que se negaron a darles auxilio aún y cuando estaban presenciando las golpizas que les estaban propinando los uniformados. Si esto causa estupor, las declaraciones del abogado de la nación se tornan en increíbles cuando sostiene que René Bejarano le habló de las pruebas que tenía contra el alcalde de Iguala, José Luis Abarca, pero que no se las entregó. Uno se cuestiona si ante una denuncia de esta naturaleza ¿debe o no proceder la autoridad para, cuando menos, abrir una investigación? ¿O acaso Jesús Murillo Karam consideraba a Bejarano un mentiroso capaz de levantar acusaciones de esa índole, de asesinatos, nada más porque pertenecía al grupo de ‘Los Chuchos’? ¿Puede darse con tanta ligereza la actuación del titular de la PGR?
Saltan entonces las expresiones del diputado Silvano Blanco de Aquino, por cierto también perredista, quien advierte que el narco infiltró a todos los niveles de gobierno, incluida “la presidencia de la República; existe un narcoestado, se tiene que reconocer que desde la presidencia hasta la municipalidad está el narco y que aportan dinero para las campañas; no hay un solo estado de la República en donde el narcotráfico no imponga a los alcaldes, a los diputados locales, a los federales e incluso esté en las campañas para ganar el poder Ejecutivo Federal”.
La Marina y el propio Ejército tal parece que apoyan esta versión, ya que señalan que los ‘Guerreros Unidos’ armaron en Guerrero una red de protección de autoridades extensa. Cooptaron hasta a los federales para extenderse a Morelos y al Estado de México. Ligan estas operaciones con el hermano del cantante Joan Sebastian, quien ha cancelado muchas presentaciones aduciendo que de nuevo esta mal de salud, que le regresó el cáncer.
Sin embargo se recuerda que el hijo de este cantautor también fue ejecutado y que esta organización trabajó ligada al cartel de los Beltrán Leyva, mismos que tienen plazas en prácticamente toda la República. La pregunta obligada advierte que la captura del “H” puede estar ligada a estas masacres y que apenas son el comienzo de una guerra declarada.
FORMAS EPISTOLARES
En un texto enviado por Human Rigths Watch al titular de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, se advierte que en los casos de desapariciones forzadas, el gobierno mexicano ha presentado informes plagados de demoras inexplicables y anuncios públicos contradictorios por lo que los resultados han sido muy limitados. “El gobierno no ha proporcionado una lista de personas cuyo paradero aún se desconozca ni de aquellas que han sido localizadas. En lugar de ello, simplemente ha generado una base de datos en línea que permite determinar la situación de personas específicas, pero que prácticamente no aporta información relevante sobre cada uno de los casos. El gobierno de Peña Nieto está muy lejos de cumplir con su compromiso de esclarecer qué le sucedió a las miles de personas cuyo paradero se desconoce”.
Las comunicaciones sobre los acontecimientos registrados en México corren internacionalmente y así se dan los apoyos en Bolivia, en donde los jóvenes protestan frente a la embajada mexicana en ese país con el señalamiento: “¡Ya basta de desapariciones, asesinatos y encarcelamientos!”. En la Plaza de Carballo, en Madrid, España, portaron mantas con la leyenda “asesinados por protestar en México”, y también exigen que aparezcan los 43 normalistas. Tétricamente una de estas mantas la colgaron de un esqueleto con la bandera mexicana. Parecería que Alemania está muy lejos, sin embargo se acercaron ante esta masacre mostrando también los estudiantes y sus padres gran indignación que hicieron pública. En Noruega, Argentina y Los Ángeles, hubo también muestras de solidaridad con las familias guerrerenses.





