(22 de octubre, 2014).- Ya nos mataron a otro: Ricardo de Jesús Esparza Villegas estudiante de Mecatrónica en la Universidad de Guadalajara CULagos; Villegas asistió al festival Cervantino en Guanajuato este fin de semana, lo único que buscaba era divertirse como todos los demás jóvenes de CULagos que se fueron de excursión, pero algo salió mal.
Ricardo Villegas era conocido por ser un joven tranquilo que raras veces salía con sus compañeros de fiesta, la tarde del sábado él estudiante Villegas tras cometer una falta administrativa, fue detenido por elementos de la policía (esto según testigos y sus amigos), algunos de sus compañeros fueron a recogerlo a la comandancia al día siguiente, pero les dijeron que ahí no estaba, que no tenían registro de haberlo detenido.
La mañana del domingo fue encontrado sin vida en el callejón Peña Grande, la razón de su muerte no ha sido esclarecida por el gobierno de Guanajuato, sin embargo la primera versión oficialista señala que el joven intento entrar a una casa para robarla, se resbaló del techo (a tres metros del suelo), cayó sobre un tubo, se pegó en la nuca y por eso murió.
Las dos versiones son diametralmente opuestas, mientras unos abogan de ignorancia nosotros reclamamos justicia, la tradición mexicana nos indica que las autoridades están mintiendo, pero sino lo están haciendo Pedro y Lobo se queda corto: las mentiras policiacas parecen no conocer límites de edad y nacionalidad, el caso de la pequeña Paulette, el montaje de la banda de secuestradores Los Zodiaco y la detención del Dr. Mireles por supuesta posesión de drogas son algunos de los casos más famosos y recientes que tenemos.
Mediante un comunicado especial la U de G se solidarizó con la familia de Villegas y manifestó su indignación ante los hechos “Esta Casa de Estudio solicita al presidente municipal de Guanajuato y al gobierno de esa entidad, la inmediata investigación de los hechos. Del mismo modo pide al gobierno del Estado de Jalisco su inmediata intervención para que colabore con las investigaciones y se castigue a los responsables de este lamentable crimen”.
Por cada estudiante que es asesinado por las autoridades (no asumimos nada, pero vamos, reducen el hecho a un accidente y pretenden descalificar al alumno como un ratero de casa) el futuro de nuestro país se va apagando, pero, por cada grito de rabia que inunda las calles en las luchas universitarias, la esperanza renace.
Villegas no regresará a nosotros, pero de nosotros depende detener esta oleada de violencia, la participación independiente puede imponer su solución a la transformación social, los movimientos que ahora vemos en México no son mera obra de minorías ilustradas, son un verdadero movimiento de masas; más allá de considerar a las masas como sociedades, cuyo comportamiento colectivo es irracional, consideremos el lado del comportamiento colectivo como una movilización no institucionalizada para la acción, a fin de transformar las tensiones basadas en la explotación de muchos por unos pocos.
Que lejana es la fecha del 2 de Octubre del 68, pero que cerquita se siente.


