(30 de octubre, 2014).- El gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, descartó que la entidad esté sufriendo un brote de inseguridad, a pesar del atentado contra el líder de la CNOP, José Humberto Reyes, el pasado lunes 27 de octubre.
“No podemos asociar este atentado que se dio con una escalada de violencia de esa naturaleza en la ciudad. Este es un atentado dirigido hacia alguien (…) Todos los demás índices delictivos: robo a casa habitación, robo a negocio, homicidios, extorsiones; todos van a la baja”, advirtió Medina.


