(14 de noviembre, 2014).- Luego de que la desaparición de 43 normalistas provocara la movilización de las autoridades para descubrir fosas en Guerrero, este día se descubrieron los restos de un misionero católico en una fosa común junto con 12 cadáveres más.
El cuerpo corresponde al padre John Ssenyondo de 55 años de edad y nativo de Uganda; la persona fue identificada gracias al historial dental proporcionado por un dentista, dijo el vicario general de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, Víctor Aguilar.
“Ssenyondo, perteneciente a los Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús, había sido secuestrado el 30 de abril cuando acudió en su vehículo a celebrar una misa en Santa Cruz, una pequeña comunidad en el municipio de Nejapa del que era párroco desde hace tres años. Al terminar la homilía “un grupo de personas que iban en una camioneta lo detuvieron, lo bajaron del coche y lo echaron a la cajuela”, mencionó Aguilar.
Supuestamente el padre fue asaltado en su casa donde le robaron su automóvil y sus pertenencias. Sin embargo, se desconoce el móvil.
Dicha fosa apareció en un poblado llamado Ocotlán el pasado 2 de noviembre. Por su parte, la embajada de Uganda se hará cargo de la repatriación de los restos del misionero.


