(16 de diciembre, 2014).- Estudiantes del cuarto grado en la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa ‘Raúl Isidro Burgos’ denunciaron que varios luchadores sociales que les han manifestado su apoyo con anterioridad, ahora se encuentran presos, asesinados o bajo el hostigamiento de las autoridades.
Entre los antecedentes de los ataques que han sufrido los normalistas por parte de la policía, además del asesinato de tres de sus compañeros y la desaparición de otros 43 el pasado 26 de septiembre en Iguala, Guerrero, destaca la ejecución de dos estudiantes, ocurrida el 12 de diciembre de 2011, cuando fueron desalojados a la fuerza de la autopista del Sol.
Arturo Hernández Cardona, líder de Unidad Popular de Iguala y otros dos compañeros de la misma organización, son algunos de los que han perdido la vida.
También se cuenta el asesinato de Luis Olivares Enríquez, dirigente de la Organización Popular de Productores de la Costa Grande (OPPCG) y su pareja, así como cuatro integrantes del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Parota (Cecop).
Por su parte, Gonzalo Molina González, promotor de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), se encuentra detenido en el penal federal de máxima seguridad en Almoloya, Estado de México.
Los alumnos que en diciembre del 2012 cursaban el primer año en la normal rural, aclararon que estos luchadores sociales no los dirigen, desmintiendo así algunas versiones que han circulado en cuanto a presuntos “intereses ocultos” detrás del movimiento.
A decir de los jóvenes, Ayotzinapa tiene su propia identidad y una cultura de organización desde los años 30, con la conformación de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM).


