(17 de diciembre, 2014).- Guerrero es el estado más militarizado del país, por ello, la desaparición de 43 normalistas únicamente pudo realizarse con la colusión del Ejército, afirma el General José Francisco Gallardo.
En entrevista con Apro, el divisionario señaló que “los servicios de inteligencia de la Secretaría de la Defensa Nacional tienen monitoreado cualquier movimiento que haga la disidencia, en este caso concreto los estudiantes de Ayotzinapa; el Ejército sabe en tiempo real a dónde van, si tomaron un autobús o no, y en un momento dado, el Ejército estuvo en posibilidad de evitar esta desaparición”.
En ese sentido, calificó de ilógico que la Sedena dijera no tener conocimiento de lo ocurrido en Iguala la noche del 26 de septiembre.
En referencia al reportaje publicado por la periodista Anabel Hernández esta semana en Proceso, Gallardo apuntó: “Ahora ya salió que sí tenían conocimiento y que había una comunicación estrecha, como la hay en toda la República, del Sistema Nacional de Seguridad Pública hacia los mandos militares o hacia los cuarteles; tan es así que el C4 estaba en comunicación directa con el comandante del 27 Batallón de Infantería”.
En opinión del especialista, los mandos militares deben responsabilizarse del actuar de sus tropas, pues así lo establece la ley.
Agregó que es prioritario investigar “cuáles son las órdenes que tiene el personal militar asentado en Guerrero, debido a que esas políticas son elaboradas en el Estado Mayor de la Sedena y devienen de una información, concepción y operación de la seguridad pública a escala nacional”, aclaró.


