(25 de diciembre, 2014).- La persecución de los insurgentes del Estado Islámico contra las minorías fue condenada por el Papa Francisco, por lo cual resaltó que el espíritu navideño está enturbiado por el sufrimiento de los niños de Medio Oriente y en otros lugares del mundo.
Durante el mensaje y la bendición que dio en la Plaza de San Pedro, Francisco condenó a los combatientes del EI que han asesinado o desplazada a musulmanes chiitas, cristianos y de otras religiones en Siria e Irak, quienes no comparten la misma ideología que la agrupación.
“Para él, el Salvador del mundo, le pido que guarde a nuestros hermanos y hermanas de Irak y de Siria, que padecen desde hace demasiado tiempo los efectos del conflicto que aún perdura y, junto con los pertenecientes a otros grupos étnicos y religiosos, sufren una persecución brutal”, mencionó.
Posteriormente recordó la agenda de los infantes quienes a causa de diversas causas mueren en medio de fuegos cruzados o barbaries de gobiernos represores.
“Los niños desplazados a causa de las guerras y las persecuciones, sujetos a abusos y explotación ante nuestros ojos y con nuestro silencio cómplice; a los niños masacrados en los bombardeos, incluso allí donde ha nacido el Hijo de Dios”.
Además, acusó de ser “los actuales Herodes” a quienes tienen las manos ensangrentadas de niños. Con eso se refería al pasaje bíblico cuando el Rey Herodes ordenó la muerte de éstos porque veía a Jesús como una amenaza a su poder.
“(…) antes de ver la luz, (son) privados del amor generoso de sus padres y sepultados en el egoísmo de una cultura que no ama la vida”.
Y pidió al mundo “que la indiferencia se transforme en cercanía y el rechazo en acogida, para que los que ahora están sumidos en la prueba reciban la ayuda humanitaria necesaria para sobrevivir a los rigores del invierno, puedan regresar a sus países y vivir con dignidad”.
Por último hizo un llamado a que finalicen los conflictos en los países africanos, convocó a un diálogo entre Israel y Palestina, y condenó el ataque de los militantes talibanes en donde murieron más de 130 estudiantes en Pakistán.


