(29 de diciembre, 2014).- La represión en contra de los estudiantes ha sido una constante en el estado de Guerrero desde hace varios años, así lo manifestaron Héctor y José Luis, estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, esto desde la década de los 60 y 70 con la lucha que enarboló Lucio Cabañas, sin embargo el peor crimen que han padecido ha sido “la desaparición de nuestros 43 compañeros, que hizo brotar el enojo de los mexicanos, quienes asumieron la lucha como la lucha de todos.
“Nosotros no nos vamos a cubrir el rostro, porque no tenemos miedo, nos han quitado tanto que hasta el miedo se han llevado”, dijo José Luis, quien a tres meses de la desaparición forzada de los normalistas, este sábado.
Toda vez que arribaron en representación de los padres de los normalistas a la explanada de las Torres de Satélite a un acto de solidaridad con Ayotzinapa. Al lugar llegaron unos 50 habitantes del poniente del estado de México, y militantes del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), principalmente.
José Luis afirmó que desde hace más de tres décadas el gobierno federal ha emprendido acciones en contra de los normalistas de Ayotzinapa, y recordó que en 1982 los militares dispararon en contra de algunos estudiantes que realizaban una guardia en la entrada de la escuela, en dicho atentado resultó muerto un joven.
También en diciembre de 2011, murieron Alexis y Gabriel, cuando fueron reprimidos a balazos por las policías estatal y federal, por orden del entonces gobernador, Angel Aguirre Rivero. Pero sin duda este 2014 es “el golpe más duro que nos han dado es el del 26 y 27 de septiembre, en que desaparecen a nuestros 43 compañeros y asesinan a otros tres”.
José Luis observó cómo Aldo, uno de los tres normalistas muertos la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre, recibió varios balazos, pero no lo pudo auxiliar porque la policía continuaba rafagueándolos. Recordó que es gracias a la organización de toda la sociedad civil como el movimientos tiene que continuar este 2015 hasta que aparezcan los normalistas. Además de ir creando las bases para generar el cambio social que el país demanda.


