(10 de enero, 2015).- La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) señaló que un empresario es sospechoso por la muerte de Carmen Yarira Esparza Noriega, quien fue encontrada muerta el pasado 23 de diciembre en la cisterna de su edificio.
La joven de 27 años que estudiaba actuación en Casa Azul, de la empresa Argos, fue reportada como desaparecida el febrero de 2014.
Los investigadores a cargo del caso señalaron que se trata de un “crimen pasional”, término que la policía y algunos medios han utilizado para explicar la crisis de feminicidios que se vive en el país.
Según las investigaciones de la PGJDF, el departamento de la Yarira, ubicado en residencial Grand Chapultepec (Río Atoyac 89), era pagado por el empresario cuyo nombre no fue dado a conocer.
Como parte de las indagatorias ya se localizó a un abogado que presuntamente también era pareja de la joven. El abogado habría ofrecido a Yarira que se mudara a otro sitio, para romper todo contacto con el empresario.
Un último eslabón de la investigación es un compañero del gimnasio, a quien Yurira frecuentaba.


